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lunes, 13 de abril de 2015

EL JILGUERO de Donna Tartt



  El Jilguero

  Escrita por Donna Tartt, esta novela obtuvo el premio Pulitzer 2014 y en ella narra la vida de Theo Decker, un niño al que le cambia la vida tras sufrir un atentado terrorista en el Museo Metropolitan de Nueva York.

  Personajes: Theo Decker (protagonista), Boris (amigo de Theo), Welty Blackwell (socio de Hobie), la familia Barbour (familia snob que acoge a Theo), Hobie Hobart (restaurador de muebles), Larry Decker (padre de Theo), Pippa (amor platónico del protagonista), Kitsey (prometida de Theo).



  FICHA:

  Editorial:      Lumen
  Formato:      Tapa Blanda
  Año:               2014
  Páginas:       1152
  Precio:           24,90 euros
  Traductora:   Aurora Echeverría

  Comenzaré con un enorme spoiler sobre la novela (1152 páginas bien las merece). La novela se inicia con el protagonista encerrado en una habitación de un hotel de Amsterdam recordando su niñez, más concretamente el atentado que sufrió en el Metropolitan de Nueva York en el que murieron unas 30 personas, entre ellas su madre. Allí, en el museo, el chico se encuentra con un anciano que a punto de morir le da un anillo y le pide que se lleve una pintura (el Jilguero) del museo. Hasta aquí entretenida, con mucho ritmo y adictiva aunque surgen dudas del tipo ¿cómo es posible que un niño se lleve una pintura de un museo porque un anciano se lo pida?
  Tras esto llega la vida real, Theo ha quedado huérfano y por tanto los Servicios Sociales intervienen porque el chico no tiene quien se haga cargo de él. Tras unos tiras y afloja  se queda en casa de los Barbour (unos snobs insoportables)
  A continuación se inicia el descenso a los infiernos de Theo puesto que su padre (que no le había hecho puñetero caso desde que abandonó a su madre y a él) se lo lleva  a Las Vegas donde conoce a un chico de origen ruso con el que establece una gran amistad. Su vida parece ir cuesta bajo puesto que su padre (y su pareja) no le prestan ninguna atención y bajo la influencia de Boris empieza a flirtear con drogas de todo tipo (alcohol, porros, speed, pastillas y coca). Todo un angelito el niño.
  Por momentos las andanzas de Boris y Theo pueden recordarnos las de Tom Sawyer y Huckleberry Finn aunque ciertamente sus historias son menos inocentes...

  ¿Y qué ocurre con el cuadro de "El Jilguero"? Pues que  lo sigue teniendo oculto sin dar noticias de él a nadie, vamos que está en segundo plano de la novela en todo momento.
  Las relaciones entre Theo y su padre parecen mejorar porque el segundo ha dejado el alcohol, pero ésta se estropea cuando un texano llega a su casa y le pide que le devuelva los 50 mil dólares que le debe.
Ese mismo día el padre tiene un accidente y muere (¿asesinado? o será un montaje para conseguir huir?). El caso es que el chaval decide marcharse de nuevo a Nueva York antes que los Servicios Sociales se hagan cargo del asunto dejando atrás a su amigo Boris.

  Theo ya en Nueva York acaba viviendo con Hobie (restaurador de muebles que ya apareció en las primeras páginas de la novela) que lo introduce en el oficio de restaurador y a la venta de antigüedades.
  En cuanto a las drogas su adicción a ellas es cada vez mayor y parece caer en un abismo del que cada vez parece costarle salir más. Y de repente reaparece Boris que le confiesa que el cuadro no está donde cree y que además lo ha perdido (este Boris es el auténtico estereotipo del mafioso ruso); por si fuera poco Theo descubre que su prometida -Kitsey, hermana de su amigo de infancia Andy- está enamorado de otro...  Por ello no le cuesta ningún esfuerzo tomar un vuelo a Amsterdam para recuperar el cuadro junto a Boris. Pero  justo cuando lo recuperan se inicia la parte más decepcionante de la novela.
  Y es que en las últimas 150 páginas no logra cerrar de manera adecuada la novela, pues poco tiene que ver el tipo de narración de esas páginas a las 1000 anteriores. Demasiado introspectivo el narrador -Theo-describiendo sus pensamientos sobre el bien, el mal o la naturaleza humana y esto no casa con lo anterior quizá por ser mucho más densa. Quizá estas 150 páginas merezcan una relectura porque me da la impresión que realmente el meollo de la novela está justamente ahí.

  Lo que más me ha llamado la atención es que parece que  Donna Tartt se ha metido en el cuerpo todo tipo de drogas (o sus asesores lo han hecho por ella) porque  resulta increíble que haya convertido en obra de arte las descripciones de los sentimientos de una persona en aquellos momentos en los que necesita la droga, la toma y los momentos de euforia y depresión que llegan a posteriori. Quizá estas descripciones son las que consiguen evocarnos a ese Dickens (los críticos no dejan de indicar que esta novela recuerda a las escritas por el británico) que allá por el siglo XIX describía el gran problema de la sociedad del momento (la explotación laboral) de la misma manera que Tartt lo hace en la actualidad con dos de los grandes problemas que sufrimos: la droga y la apariencia.

  Por cierto dejo en el aire lo que finalmente sucede que demasiado he destripado ya la novela. Os dejo una imagen de la obra de arte protagonista de la novela:



             





lunes, 8 de diciembre de 2014

ADIÓS A LAS ARMAS de Ernest Hemingway


  Adiós a las Armas

  Publicada en 1929 nos encontramos ante una novela con tintes autobiográficos puesto que Hemingway fue conductor de ambulancias durante la I Guerra Mundial en el bando italiano.

  Personajes: Henry, Catherine Barckley


  FICHA: 

  Editorial:  Lumen
  Formato:  Tapa Dura
  Año:          2013
  Páginas:    376
  Precio:      20,90 euros
  Traductor: Miguel Temprano

  Sobrevalorado, es el adjetivo con el que muchos califican a este escritor norteamericano. En mi opinión Hemingway es un escritor genial que con una sencillez abrumadora nos muestra la vida del ser humano con sus miserias y grandezas. No encontraremos una ácida crítica en la mayor parte de su obra porque lo que realmente lo define es su excelencia narradora.
  En esta novela ambientada en la I Guerra Mundial no nos hace un alegato pacifista como muchos otros autores (ya vimos el ejemplo de Romain Rolland aquí), simplemente se centra en relatarnos una historia de amor en medio de un conflicto que destrozaba a todo un continente.

   Para ser más precisos nos describe los días que pasa un voluntario norteamericano -Henry- durante la I Guerra Mundial en Italia donde encontrará el amor con una enfermera inglesa - Catherine Barkley-. Si por momentos olvidamos al leer la novela que nos encontramos ante uno de los acontecimientos más terribles de la historia de la humanidad es porque Hemingway nos muestra el otro lado de ese conflicto; podríamos decir que todo "yin" tiene su "yang" de manera que aparecen numerosos párrafos en el que el fragor de la batalla queda en un tercer o incluso cuarto plano mientras que el cortejo entre nuestros protagonistas toman ese primer plano en importancia.

Esto no es óbice para que nos encontremos con párrafos tan terribles como aquel en el que nos describe la caída del mortero que acaba con la muerte de un chófer compañero suyo, y con su pierna dislocada -la rodilla la tenía junto a la tibia-; o aquel otro en el que un soldado con una hernia galopante se golpea y deja de ponerse la faja con tal de que no lo lleven al frente.

  En una segunda parte Hemingway nos describe el proceso de recuperación que lleva a cabo Henry en un hospital de Milán tras las heridas sufrida en un ataque austriaco;  mientras, su novia Catherine, ha conseguido que la trasladen a Milán para poder encargarse de cuidar junto a otras enfermeras de Henry.
  Lo que más puede llamar la atención del lector es que en Milán se viviera ajena a la guerra: la Scala, los grandes hoteles y restaurantes funcionaban como si el frente estuviese a miles de kilómetros de allí cuando realmente se encontraba cerca. Podría decirse que el ser humano se comporta como ese avestruz que ante el peligro esconde su cabeza entre las patas creyendo que de esta manera nada podrá sucederle.

  Si hay algo que no me gusta de la novela es el personaje de Catherine que parece una desequilibrada, además de mantener una relación demasiado "empalagosa" con Henry. Por contra encontramos algunas partes de una calidad excelente como aquellas en las que hace referencia a la guerra y a su huida cuando intentan fusilarlo porque lo creen un espía.

  En resumidas cuentas si la relación de los protagonistas no hubiese sido tan poco creíble nos encontraríamos ante una de las grandes novelas que trataban el tema de la I Guerra Mundial.

  FILMOGRAFÍA

    Estrenada en 1932 la cinta dirigida por Frank Borzage, obtuvo dos premios Oscar en 1933 (fotografía y sonido) y aunque sus intérpretes Helen Hayes y Gary Cooper no fueron nominados fueron aclamados por sus interpretaciones.

  En 1957 se estrenó la cinta dirigida por Charles Vidor que obtuvo una nominación al Oscar, en este caso el de Mejor Actor de Reparto (Vittorio de Sica). Además de éste la película fue protagonizada por Rock Hudson y Jennifer Jones.
 

lunes, 19 de mayo de 2014

UN ÁRBOL CRECE EN BROOKLYN de Betty Smith


  UN ÁRBOL CRECE EN BROOKLYN

  Novela escrita por la norteamericana Betty Smith en 1943 nos narra la vida de una familia hija de inmigrantes en las primeras décadas del siglo XX.
  Personajes: Francie, Neely, Katie, Johny.

  FICHA:

  Editorial:  Lumen

  Formato:  Tapa Blanda
  Año:         2008
  Páginas:   512
  Precio:      21,90 euros
  Traductor: Rojas Clavell

En un momento tan crítico como el que estamos viviendo con más de seis millones de desempleados este libro de Betty Smith nos deja un poso de esperanza al finalizar su lectura. Podría parecer que la historia resulta aburrida o ñoña por todo cuanto describe la autora pero nada más lejos de la realidad. La historia de la familia Nolan vertebra la novela con la niña Francie como protagonista. Esta familia es la primera generación de norteamericanos cuyos padres emigraron años atrás, de manera que socialmente están un escalón por encima que aquellos emigrantes que acaban de llegar a los Estados Unidos aunque en el aspecto económico se sitúen en el mismo; a pesar de ello esta familia representa "el sueño americano", pues en varias ocasiones hacen referencia a las posibilidades de ascenso que tienen los personajes en Estados Unidos si lo comparan con el viejo continente; además los protagonistas -sobre todo Katie y Francie- hacen continuamente hincapié en conseguir sus objetivos basándose en dos pilares fundamentales: el esfuerzo y la educación. El primer pilar está al alcance de la mano de cualquier persona sea cual sea su condición; el segundo aunque parezca una paradoja en Estados Unidos -allí la educación era gratuita- era más complicado de conseguir porque los emigrantes que llegan a Estados Unidos son pobres de manera que en cuanto los niños cumplen los catorce años dejan de estudiar para ayudar con su trabajo económicamente a su familia. En el caso de la familia Nolan, Katie -la madre- es quien tiene una visión a largo plazo: si en un futuro sus hijos quieren no solo sobrevivir sino que además pretenden llevar una vida con cierto desahogo económico necesitan imperiosamente dedicarse a los estudios, de manera que desde pequeños inculca a sus hijos Neely y Francie el hábito de la lectura pues todas las noches les lee un hoja de la Biblia y otra de las obras completas de Shakespeare hasta que ellos mismos son capaces de hacerlo por sí mismos. Además no ceja en su empeño de incitarles desde pequeños en que tienen que estudiar una carrera universitaria para situarse socialmente. Quizá este empeño de Katie se produce porque ella es la única persona de su familia consciente en todo momento de la pobreza en la que viven:

  "Están encantados con todo esto. Están contentos con el árbol que han ganado sin tener que pagarlo, y con su padre jugando y cantando, y los vecinos llenos de alegría. Están convencidos de que es una suerte estar vivos y de que es Navidad otra vez. No ven que viven en una calle inmunda, en una mísera casa, entre gentuza. Johnny y los niños no comprenden lo lastimoso que resulta que los vecinos tengan que sacar felicidad de tanta mugre y porquería..."

   Es evidente que Katie no quiere para sus hijos la misma pobreza que la que por desgracia se en sumidos ellos mismos, sus parientes y amigos (que por cierto escasean a lo largo de la novela).
  
  Luego tenemos a Johny -marido de Katie y padre de Neely y Francie- que poco tiene que ver con el resto de la familia. Podríamos decir que es un fracasado y consciente de ello pero que lejos de luchar por dejar de serlo se acomoda a la situación. De todas formas ese conformismo que caracteriza a Johny contrasta con el amor que siente por su esposa e hijos -especialmente Francie- por lo que en lo afectivo es fundamental para el sostenimiento de la familia.
  Sus problemas para encontrar trabajo lo abocarán al alcohol aunque en sus borracheras nunca discuta con nadie y siga teniendo un trato amable con el resto de personas.

  Francie, nuestra protagonista, nos dará una visión infantil pero a la vez madura de lo que era la vida en el Brooklyn de principios de siglo. Sus anhelos, aspiraciones y sentimientos recorren toda la novela hasta conseguir que nos sintamos totalmente identificados con ella.

  Del resto de familiares destacar a la tía Sissy. La descripción que nos hace la autora de ella parece presentarnos a una mujer que solo busca el sexo en los hombres pero finalmente nos descubre realmente lo que le ocurre al personaje: tiene un instinto maternal tan grande que lo único que desea es tener hijos pero cada vez que nace uno, muere a las horas por lo que echa las culpas a sus amantes abandonándolos por otro así hasta diez partos frustrados (aunque nacen vivos mueren a las pocas horas). En el undécimo parto nos llega la explicación: por primera vez el parto se produce en un hospital y no en casa con una comadrona. El niño nace amoratado y cuando parece que será en pocas horas otro niño muerto, el médico dice las palabras clave para entender la muerte de los otros diez: "¡Rápido oxigeno!". Inmediatamente el niño recupera el color y sobrevive quedándonos constancia de la importancia que tenía el ir al hospital cuando una mujer estaba de parto (situación muy mal vista por las mujeres de la época).

  "Un árbol crece en Brooklyn" es en definitiva uno de esos libros que acabarás por recomendar a familiares y amigos.

  Os dejo un booktrailer de esta magnífica novela:




  FILMOGRAFÍA:

  Esta cinta fue dirigida por el genial Elia Kazan en 1945, es decir, tan solo dos años después de la publicación de la novela. En España llevó por título "Lazos humanos" y fue protagonizada por Dorothy McGuire, James Dunn (oscar al mejor actor secundario), Joan Blondeli, Peggy Ann Garner y Lloyd Nolan.

lunes, 17 de marzo de 2014

BROOKLYN de Colm Tóibín


   BROOKLYN

   Escrita por Colm Tóibín en 2009, "Brooklyn" es la historia de (en palabras del propio autor) "lo que pasa cuando un emigrante es extranjero en sus dos países, e incluso de si mismo..."
   Personajes:  Eilis, Rose, Padre Flood, Señora Kehoe, Tony, Jim Farrel


  FICHA:


  Editorial:    Lumen
  Formato:    Tapa Blanda
  Año:           2010
  Páginas:     256
  Precio:       18,90
  Traductor:  Ana Andrés Lleó 

  Nos encontramos ante una novela que trata de una manera excelente los sentimientos de las personas cuando emigran a un país en el que todo les resulta desconocido.
  En este caso tal y como dijo el autor en una entrevista concedida al periódico "El País" :

  "Brooklyn trata del encuentro de una joven irlandesa en un nuevo mundo, especialmente con el amor... Y de lo que pasa cuando u inmigrante es un extranjero en sus dos países, e incluso de sí mismo..."

  La novela nos narra un par de años de la vida de Eilis, una joven irlandesa que vivía en los años 50 en un pequeño pueblo sin más ambiciones que vivir en casa de su madre, con su hermana y conseguir algún trabajo que no la hiciera moverse de la localidad.
  Lo que realmente me ha interesado de la novela es la visión que nos da el autor sobre las migraciones. En un primer momento asistimos por ejemplo a la llamada "emigración campo-ciudad". Los hermanos de Eilis tras la muerte de su padre y ante la imposibilidad de encontrar trabajo en su pueblo tienen que marchar hacia Inglaterra donde Tóibín nos muestras lo mal vistos que están los irlandeses (y todo en poquísimas líneas: insultos a los trabajadores irlandeses, menosprecios...) pero aún así la necesidad les hace quedarse allí.

  Por otro lado tenemos la emigración exterior; en este caso es Eilis la protagonista. Los sentimientos que se desencadenan en la protagonista ante la inminente marcha a Nueva York, la travesía por el Atlántico... son momentos interesantísimos de la novela. Cuando Eilis embarca asistimos a la diferencia de clases entre pasajeros y en las dificultades que entraña el viaje (náuseas, vómitos, mareos... y egoísmo). En referencia a lo anteriormente dicho recordar el momento en el que Eilis necesita entrar en el aseo que comparte  con el otro camarote y no puede hacerlo porque los inquilino de ése han bloqueado la puerta sabedores de que en breve lo necesitarán como consecuencia de las náuseas producidas por el fuerte oleaje.
  Es decir la emigración no es solo un hecho duro desde el punto de vista emocional sino que también lo es desde un punto de vista físico, que a corto plazo es el que más mella hace en el ser humano..
  Ya en Nueva York Eilis se instala en un barrio de irlandeses por lo que no se sentirá tan expuesta al mundo exterior como lo estaría en cualquier otro barrio. En este momento de la narración es cuando Tóibín nos muestra las diferencias entre las distintas nacionalidades de emigrantes, parece que cada nacionalidad no desea relacionarse con otra distinta por lo que viven en barrios apartados en los que incluso los sacerdotes y párrocos pertenecen a la misma comunidad.

  Encontramos además el racismo existente. No son solo los neoyorkinos quienes no quieren tener contacto con la comunidad negra sino que los propios emigrantes ven denigrante el compartir recintos de manera que en una pirámide social los negros ocuparían el escalón más bajo, los emigrantes el inmediatamente superior y los estadounidenses el superior.

  Por una serie de circunstancias Eilis tiene que volver a Irlanda y una vez allí se sentirá extraña; es decir tal y como dice el autor Eilis es extranjera en Brooklyn pero también se siente así cuando vuelve a pasar unos días a Irlanda. Es el eterno problema de los emigrantes no se sienten cómodos porque se sienten rechazados en su antiguo y en su nuevo hogar.

  Dejando a un lado el problema de la emigración y centrándonos en la protagonista indicar que ella nunca parece ser dueña de sus actos. Su corazón y su cabeza le pide una cosa pero siempre circunstancias ajenas a ella acaban obligándola a actuar de otra manera. De esta manera marcha a Brooklyn sin desearlo y si lo hace es ante la casi imposición de su madre, su hermana Rose y del padre Flood (que es uno de los párrocos irlandeses de Brooklyn). Es decir un paso tan importante para su vida lo da sin ni siquiera desearlo, pero es que al final de la novela le sucede lo mismo; se ve impulsada a volver a Brooklyn aunque realmente ella no lo quiere. Los motivos no se los cuento, mejor lo leen y lo disfrutan

lunes, 12 de agosto de 2013

FICCIONES de Jorge Luis Borges

FICCIONES

  

  Escrito por el autor argentino Jorge Luis Borges (1899-1986) y publicado en 1944. Es un libro de cuentos que consta de dos partes: Jardín de los senderos que se bifurcan y Artificios. Incluida por el periódico El Mundo entre las 100 mejores novelas en español del siglo XX.


  FICHA:

  Editorial:   Lumen
  Formato:  Tapa Dura
  Año:         2011
  Páginas:    560 (todos los cuentos)
  Precio:      32,90 euros

  La primera parte la compones los siguientes cuentos: Tlön, Uqbar, Orbis, Tertius. Este primer cuento es a mi gusto el más farragoso y el que menos me ha gustado de todos los que conforman Ficciones. El segundo cuento El acercamiento a Almotásim más de lo mismo que el primero. En mi opinión otro cuento sobrevalorado pero que al estar realizado por Borges parece "pecado" el no considerarlo genial.
  El tercero Pierre Menard, autor del Quijote es muy original, y me gustó bastante. Menard es un escritor que reescribe la novela de Cervantes copiándola literalmente pero que según Menard es distinta porque se ha escrito en otro contexto. Es el primero de una serie de cuentos que si me parecen geniales.
  Las ruinas circulares es otro relato que al igual que los dos primeros no me gustaron. En este punto de la lectura de Ficciones estaba más cerca de dejar la lectura (por primera vez dejaría un libro inacabado) que de continuar, pero decidí seguir para comprobar si encontraba algún otro relato genial como el de Pierre Menard. Y es entonces cuando llegamos a La lotería en Babilonia uno de los mejores relatos que haya leído. En Babilonia se instaura una lotería que premia o castiga a quien lleve el número. A pesar del riesgo de ser castigado la lotería es un éxito, de manera que la Compañía que los vende alcanza un gran poder en la sociedad.
  Examen de la obra de Hebert Quain es otro relato que no me llama la atención, insulso y aburrido. Básicamente se trata del análisis de la obra de Quain una vez muerto. A continuación La Biblioteca de Babel que al igual que el resto me desilusiona.
  Cierra la primera parte El jardín de los senderos que se bifurcan, uno de los mejores relatos. Tiene algo de relato negro al estilo de Agatha Christie, pero por supuesto mucho más profundo. Un espía chino al servicio de Alemania es perseguido por un agente británico y acude a visitar a un sinólogo inglés. El final puede ser cualquiera, que se maten, que uno asesine al otro... y todo porque existe un tiempo paralelo.

   El resumen de esta primera parte es que salvo tres cuentos o relatos, el resto se ha sobrevalorado, y se hacen infumables. Para mi tiempo perdido con la lectura de esos relatos.

  La segunda parte Artificios se inicia con Funes, el memorioso. Funes es un joven que sufre un accidente y como consecuencia queda postrado pero le queda una memoria fotográfica. En muchas ocasiones tarda en describir lo que recuerda más que lo que realmente tardó en suceder, tal es el detallismo en el que entra su memoria. Un relato mucho más accesible que los anteriores y que me gustó bastante por su sencillez estilística y por su profundidad.
  En  La forma de la espada, Borges nos narra un acto de cobardía máxima situándonos en pleno proceso independentista irlandés (1922). Un hombre tiene una cicatriz en la cara y narra a Borges como se hizo dicha cicatriz, remontándose a la revuelta irlandesa. El final te sorprenderá sin duda. Posiblemente el mejor cuento del libro...
  A continuación aparece el relato Tema del Traidor y del Héroe. De nuevo en Irlanda Borges nos describe como un traidor arrepentido ( al proceso independentista) se convierte en héroe del pueblo irlandés. Otro relato magnífico por su sencillez y originalidad.
  En La muerte y la brújula volvemos a encontrarnos con un guiño a la novela negra. Dos policías investigan una serie de crímenes, y finalizará con la muerte de uno de los policías. Entretenido pero no al mismo nivel que los tres anteriores.
 El milagro secreto  narra una ejecución. El milagro al que hace referencia es la parada del tiempo; el ejecutado pide que se pare por un momento el tiempo y se concede, todo lo que describe Borges en este relato es genial como todos los que conforman esta segunda parte.
  Tres versiones de Judas es un relato sorprendente. Según Borges el auténtico redentor no fue Jesús sino Judas puesto que para que Jesús viviese la Gloria de la Resurrección era necesaria la traición de Judas. Dios se encarna pues en Judas y no en Jesús porque ¿para qué encarnarse Dios es un ser perfecto para perdonar al hombre si puede hacerlo encarnándose en un ser traidor y ruin?
  En El Fin parece que Borges nos adentra en un duelo entre gauchos que me recuerdan a las películas western.
  La secta del Fénix es el relato más flojo de esta segunda parte, Borges utiliza un estilo más complejo con una historia menos sencilla y más aburrida que el resto, lo mismo que sucede con El Sur relato que cierra el libro, dejándome un sabor agridulce puesto que al contrario con lo que sucedía en la primera parte, casi todos los relatos son magníficos y solo dos o tres no parecen estar a la altura.

  Mi opinión es que el nombre de Borges tiene mucho peso y por ello es considerada una obra genial cuando realmente la mitad de los relatos merecen la pena.
  Espero que cuando lea El Aleph mi opinión sobre Borges cambie,

Recomendación de la semana

EL CORONEL CHABERT de Balzac