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lunes, 19 de enero de 2015

EL TERROR DE 1824. Los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós

  El Terror de 1824

  Publicada en 1875 nos encontramos ante la séptima novela de la segunda serie de "Los Episodios Nacionales".

  Protagonistas: Patricio Sarmiento, Solita, Pipaón, Monsalud.


  FICHA:

  Editorial:   Destino
  Formato:   Tapa Dura
  Año:          2006
  Páginas:    116
  Precio:       30 euros

  En esta novela Galdós nos describe los meses inmediatamente posteriores a la vuelta del absolutismo tras la caída del Trienio Liberal. Por supuesto nos encontramos ante un periodo oscuro de nuestra historia en el que la represión contra todo lo que recuerde a liberal es total. En este contexto personajes como Pipaón (mi personaje preferido no solo de esta serie sino que también de la anterior) aprovechan para encaramarse en las más altas ramas del árbol que es el poder. En este sentido me hizo gracia el momento en el que el personaje  Cordero está cenando en su casa con Pipaón como invitado y satiriza a todos los arribistas sin darse cuenta de que parece que está criticando a su benefactor mientras que su esposa no deja de golpearlo disimuladamente  para que se calle y deje de "meter la pata".
  Por otra parte tenemos a Solita, un personaje que no me gusta mucho pues me parece poco natural. El ejemplo lo tenemos en su relación con el  maestro Patricio. Ese hombre fue una mosca cojonera para su padre hasta que consiguió que lo detuviesen y ella ahora lo trata como si de un familiar cercano se tratara... eso no es caridad eso es ser gilipollas. Lo humano sería odiarlo y no tratarlo como a un indefenso vejestorio del que los absolutistas se ríen.

  La descripción de la represión llevada a cabo por los fernandistas la concentra Galdós en la persecución, detención y proceso de Pedro Sarmiento que finalizará con el ajusticiamiento de éste. En este caso la muerte del maestro es heroica pues muere  con gallardía y valentía.
 Lo interesante de esta novela es que de un personaje secundario es varias novelas que conforman esta serie, Galdós se saca de la manga a un gran protagonista para ésta, y que protagonistas de la mayor parte de la serie (como Salvador Monsalud) pasan totalmente desapercibidos en ésta.

  Por ponerle un pero, me hubiese gustado que Galdós nos hubiese descrito con mayor amplitud el miedo que sufrió la sociedad española a lo largo de ese año pero todo no se puede tener, ¿verdad?



lunes, 29 de septiembre de 2014

LOS CIEN MIL HIJOS DE SAN LUIS. LOS EPISODIOS NACIONALES de Benito Pérez Galdós


  LOS CIEN MIL HIJOS DE SAN LUIS

  Escrita en 1877, en ella Galdós nos describe la invasión de las tropas francesas de España para restaurar el absolutismo y de esta forma poner fin al Trienio Liberal (1820-1823) siguiendo los acuerdos del Congreso de Verona.

  Personajes: Genara, Salvador, Solita.


  FICHA:

  Editorial:   Destino
  Formato:   Tapa Dura
  Año:          2006
  Páginas:     110
  Precio:       30 euros

  Para entender bien esta novela es preciso explicar brevemente el contexto histórico en el que se sitúa la acción:

  La Primera Serie de estos Episodios Nacionales abarca a nivel europeo desde 1805 aproximadamente, momento en el que Napoleón se acaba de hacer coronar emperador de Francia, hasta 1812 con la derrota francesa en la batalla de Arapiles.. Desde 1805 comienza la expansión francesa (lo que en historiografía llamamos Guerras Napoleónicas) que tiene el momento culmen en nuestra Guerra de Independencia y la Campaña de Rusia (que Tolstoi describe maravillosamente en "Guerra y Paz").

Los españoles acaban derrotando a Napoleón que huye de nuestro territorio justamente al mismo tiempo que Rusia lo derrota en su país, pero aún así Napoleón sigue siendo el dominador de Europa (aunque ya en declive). En 1814 tras la derrota de Leipzig Napoleón está prácticamente en manos de la Coalición que se formó contra él (Austria, Rusia, Inglaterra y Prusia -germen de la futura Alemania-) que finalmente lo derrota siendo exiliado a la isla de Elba de donde volverá para formar el llamado "Imperio de los Cien días" que culminará con la famosa derrota de Waterloo (que también describe magistralmente Victor Hugo en "Los Miserables") por parte de Napoleón que es encarcelado y exiliado a la Isla de Santa Elena donde morirá (posiblemente envenenado).

Se forma la Santa Alianza inmediatamente (1815) entre Austria, Rusia y Prusia para evitar que el liberalismo vuelva a triunfar, y de ese modo mantener el absolutismo en Europa mediante la fuerza. Unos meses después se reúnen las potencias vencedoras de Napoleón con el mismo fin que perseguía la Santa Alianza, en el llamado Congreso de Viena.

Por supuesto que a partir de 1815 en Francia renace el absolutismo, de manera que en 1820 (año en que se inicia el Trienio Liberal español) solo España no es absolutista (junto a Inglaterra que lo dejó de ser tras la decapitación de Carlos de Inglaterra a manos de Oliver Cronwell narrada también por Alejandro Dumas en "Veinte años después").

En este contexto los países absolutista llevan a cabo el pacto sellado no solo en el Congreso de Viena sino también en la Santa Alianza y apostillado en el Congreso de Verona y envían a España los "Cien Mil Hijos de San Luis" y bueno el resto ya lo leerás...

  En cuanto a la trama Genara vuelve a ser protagonista. Ahora es una mujer locamente enamorada de Salvador Monsalud y como "loca enamorada" muestra sus celos y odio hacia Solita -pues cree que ésta es amante de Salvador-. 
  Por otro lado las tropas francesas de La Santa Alianza entran en España y el gobierno liberal huye hacia Sevilla llevándose con él al rey Fernando VII, aunque finalmente lo dejan en libertad tras ser derrotados por los absolutistas.
  Finalmente nuestros protagonistas son cogidos presos pudiéndose añadir poco más.

  En cuanto a la concepción de la novela cabe destacar una gran novedad que estriba en la forma de narrar la acción; en esta ocasión Genara es la narradora -como si de unas memorias se tratase- dando una nueva visión de la historia de principios del siglo XIX de España: el de una mujer y no un hombre.
 
  Lo que sucederá a partir de estos momentos en España todos lo conocemos pero ¿y a nuestros protagonistas? En la próxima novela seguro que Galdós nos sacará de dudas.





lunes, 1 de septiembre de 2014

SIETE DE JULIO. LOS EPISODIOS NACIONALES de Benito Pérez Galdós

  Siete de Julio

  En esta quinta novela de la Segunda Serie de los Episodios Nacionales publicada en 1876, Galdós nos describe el levantamiento de la Guardia Real en 1822 con el Régimen Constitucional español.

  Personajes: Salvador Monsalud, Solita, Gil de la Cuadra (padre de Solita)

  FICHA: 

  Editorial:   Destino
  Formato:   Tapa Dura
  Año:          2006
  Páginas:    110
  Precio:      30 euros

  En esta novela se aprecia a las mil maravillas el espíritu del español: del que tiene el poder y del hombre de a pie; del que se aferra a la poltrona o intenta subirse a ella y del que defiende unos principios morales por encima de todo. Y es que en esta novela lo que nos describe Galdós son los sucesos de julio de 1822 -recordemos que nos encontramos pues en pleno Trienio Liberal- cuando la Guardia Real apoyada por Fernando VII se levanta contra el gobierno legalmente establecido. Pero lo interesante de la obra más que la descripción de esos sucesos es la relación que nos hace de las luchas internas dentro del liberalismo español por mantenerse o hacerse con el poder. El caos político imperante en España lo describe a la perfección Galdós:

"El rey era absolutista, el gobierno moderado, el congreso democrático, había nobles anarquistas y plebeyos serviles. El ejército era en algunos cuerpos liberal y en otros realista y la Milicia abrazaba en su vasta muchedumbre a todas las clases sociales".

  Entendiendo este desbarajuste político podemos comprender mejor el hecho del intento de golpe perpetrado por Fernando VII para de una vez por todas imponer el absolutismo en el país; si éste no triunfó se debió principalmente a la cobardía de un monarca que al ver la resistencia que opusieron los liberales que llegaron hasta las puertas del Palacio Real decidió dar marcha atrás al golpe y abandonar a su suerte a aquellos que lo habían apoyado.

  ¿Y qué tenemos en cuanto al "otro" argumento siempre tan interesante en las novelas del escritor canario? Por un lado tenemos a Gil de la Cuadra y su hija Solita que se mantienen -sin que Gil lo sepa- gracias a las ayudas de Salvador Monsalud -tenemos que recordar que Gil odia a éste porque su esposa le fue infiel con Monsalud- pero la debilidad de Gil es tal que planea asesinar a su hija Solita para después suicidarse pues la situación es para él insostenible.
  Por otro lado tenemos al propio Salvador Monsalud que es quien escribe los discursos del apático duque del Parque -el momento en el que Salvador lee al duque el discurso que debe leer ante el Parlamento es de los mejores de toda la novela- y por supuesto sigue trabajando para los liberales. Este hombre encarna los mejores valores del español de la época, siempre luchando por el bien común por encima de cualquier tipo de querella individual.
  Y por supuesto no podía faltar las escenas de amor... En esta novela seguimos conociendo a una Solita que aunque nos "venda" que siente un amor fraternal hacia Salvador  cada vez se nos muestra más como una joven enamorada que parece no ser correspondida. El momento culmen de ese amor no correspondido lo encontramos justo al final de la obra cuando Salvador se marcha en un coche de caballos con una misteriosa mujer dejando sola a su "hermana" que previamente había sido abandonada por su primo con quien se debía haber casado.

  Está claro que las aventuras entre Salvador, Solita y la misteriosa mujer se desarrollarán en la siguiente novela que tratará sobre un tema fundamental en la Historia de España: la llegada a nuestro territorio de "Los Cien Mil Hijos de San Luis".
  Allí nos veremos.


      




lunes, 23 de junio de 2014

EL GRANDE ORIENTE. LOS EPISODIOS NACIONALES de Benito Pérez Galdós

  El Grande Oriente

  Escrita en 1876 "El Grande Oriente" nos describe las acciones de dos de las más importantes sociedades secretas de principios del siglo XIX: El Grande Oriente y Los Comuneros. En este caso Galdós hace hincapié en el periodo comprendido entre 1820 y 1823 (el llamado Trienio Liberal).

  Personajes:  Salvador Monsalud, De la Cuadra, Solita, Campos y Andrea.

  FICHA:

  Editorial:    Destino
  Formato:    Tapa Dura
  Año:           2006
  Páginas:    126
  Precio:       30 euros

  Salvador Monsalud vuelve a ser el protagonista de esta novela y en este caso nos muestra las luchas intestinas que se producen entre dos de las sociedades secretas más importantes del momento : El Grande Oriente (que da título a la novela) y Los Comuneros (que nada tiene que ver con el levantamiento producido en Castilla 300 años antes contra el rey Carlos I).
  Realmente lo más interesante de la novela es la relación que establece Pérez Galdós entre los masones (El Grande Oriente) y los comuneros: los primeros son los que controlan el gobierno navegando entre las presiones del absolutismo y el liberalismo más exacerbado; mientras que  los segundos -casi unos jacobinos-  movilizan al pueblo más radical en pro de sus objetivos.
  Entre ambos grupos queda Salvador Monsalud quien acaba siendo considerado un  traidor por todos los bandos cuando es el único que realmente defiende un auténtico liberalismo. En lo único que coinciden estas sociedades es en su odio hacia todo lo que huele a absolutismo quedando patente este hecho con la canción "Trágala" con la que se pretendía vejar a esos rivales ideológicos, y cuya letra aparece reflejada en la novela:

Tú que no quieres                         Tú que no quieres           Tú que no quieres
lo que queremos                            lo que queremos            lo que queremos
la ley preciosa                                la ley preciosa               la ley preciosa
do está el bien nuestro.                  do está bien el nuestro   do está el bien nuestro
¡Trágala, trágala,                           Trágala, trágala ,           ¡Trágala, trágala,
trágala perro!                                 trágala perro!                 trágala perro!
¡Trágala, trágala,                           ¡Trágala, trágala,           ¡Trágala, trágala
trágala perro!                                 trágala perro!                 trágala perro!
Tú de la panza                               Busca otros hombres     Dicen que el ¡Trágala!
mísero siervo                                 otro hemisferio              es insultante
que la ley odias                              busca cuitado                pero no insulta
de tus abuelos.                               déjanos quietos,            más que al tunante
porque en acíbar y lloro ha vuelto   dónde no sabe              Y mientras dure
tus gollerías y regodeos                  que a voz en cuello        esta canalla
                                                      mientras vivieres           no cesaremos
                                                      te cantaremos               de decir ¡Trágala!
                                                                                                  ¡Trágala, trágala,
                                                                                                    trágala perro!
                                                                                                   ¡Trágala, trágala,
                                                                                                    trágala perro!  


  Como apreciamos en  la letra de la canción, el ambiente social durante los años del Trienio no tuvo que ser tan pacífico como en muchas novelas -Galdós es la excepción- y libros de historia nos quieren mostrar-.
  Además de las típicas connotaciones históricas que nos describe continuamente Galdós en sus novelas, en ésta asistimos a esa subtrama cuasi folletinesca que tanto nos gusta como lectores. En este caso esa trama tiene "tela marinera" como se dice en mi tierra. Salvador Monsalud se encuentra con De la Cuadra -que tras la batalla de Vitoria salva a Salvador de caer en manos liberales y por tanto le salva la vida (pues era considerado un afrancesado)- que al ser un absolutista es perseguido primero y encarcelado después. Salvador como hombre de bien que es se siente en la obligación primero de cuidar de la hija de De la Cuadra (muy poco agraciada la muchacha) y segundo de intentar sacarlo de la cárcel y posiblemente evitarle la condena a muerte.
  Además conocemos que nuestro protagonista se enamora de Andrea, un amor imposible porque se trata de la hija de un "peso pesado" de El Grande Oriente, a la que tiene que renunciar.
  Con estos ingredientes nos prepara un final explosivo digno de una novela en la que las condenas a muerte, las cárceles y las traiciones están a la hora del día. Solo les adelanto una cosa: en ese final aparece una infidelidad (algo con lo que Galdós no nos había sorprendido en ninguna de las novelas anteriores de estos Episodios Nacionales). Dejándonos la puerta abierta para la siguiente novela.

  Y para terminar -como no podía ser de otra manera- os dejo el himno de Riego que después, ya en el siglo XX pasaría a ser el himno nacional de España durante la II República.  En esta ocasión os dejo la interpretación que ejecutó la Orquesta Nacional de Praga en 2012.                                                            






lunes, 12 de mayo de 2014

LA SEGUNDA CASACA. LOS EPISODIOS NACIONALES de Benito Pérez Galdós

  La Segunda Casaca

  Tercera novela de la Segunda Serie de los Episodios Nacionales fue publicada en 1875, nos describe el proceso político y militar que llevó a España al periodo denominado Trienio Liberal (1820-23).
  Personajes:  Pipaón (Juan Bragas), Salvador Monsalud, Genara.

    FICHA:


  Editorial:   Destino
  Formato:   Tapa Dura
  Año:           2010
  Páginas:    122
  Precio:        30 euros

  En esta tercera entrega Galdós nos transporta hasta los años inmediatamente anteriores al Trienio Liberal (1820-1830), uno de los periodos más importantes de la historia contemporánea española pues se abolió el absolutismo iniciándose ese pequeño lapso de tiempo en el que triunfé en España el liberalismo.
  Galdós, no podía ser de otra manera, desde las primeras páginas nos describe con esa humor ácido (sulfúrico) que le caracteriza "el buen funcionamiento del estado absolutista"; y para comprobarlo nada mejor que un ejemplo:

  "... y al fin entró el célebre don Martín Garay, que más que hombre era una escuela, pues trajo al ministerio todo un plan e idea completa para reformar la Hacienda Pública, tarea equivalente a beberse el mar o a ponerse por montera el Moncayo. Gozaba aquel señor de mucha fama, que aún conserva su nombre; pero todos los hombres de mi tiempo, desde el Rey y los ministros y el clero hasta el último zascandil, se pusieron en contra suya, y tuvo que salir del ministerio y marcharse con la música a otra parte. Por fortuna no tuvo tiempo de hacer nada de provecho; que si le dejáramos, capaz hubiera sido de volver la Hacienda del revés, elevando los ingresos y mermando los gastos. Su sucesor Imás era un bendito"

  Decididamente lo que interesaba en ese momento era enriquecerse individualmente pensando más en el bien propio que el colectivo, y en esto, nuestro protagonista Pipaón era un auténtico genio.

  Si seguimos haciendo hincapié en el tema histórico hay un párrafo que me parece el mejor de la novela, no solo por lo bien escrito que está sino por la magnífica descripción que hace el autor del carácter del español. Estoy hablando del momento en el que nos describe la lentitud con la que avanza el pronunciamiento de Riego y es que este teniente coronel (que se encontraba en la localidad sevillana de Cabezas de San Juan al mando de las tropas que debían dirigirse hacia las colonias americanas que se habían sublevado contra la Corona española) se levanta en armas el 1 de enero de 1820 y proclama la Constitución de 1812. De repente la sublevación parece agotarse y llega un momento en el que parece que va a fracasar hasta que finalmente, ya en el mes de marzo, parece retomar fuerza y consigue que el rey Fernando VII acabe por jurar la Constitución.
  El párrafo al que anteriormente hacía alusión nos describe la lentitud con la que avanzaba esa revolución:  

  "La revolución, como los vehículos de aquellos tiempos, como la administración española, como toda la vida de antaño, iba despacio. Parecía una cosa oficial...  Más que revolución, aquello parecía una fiesta, una cabalgata suspendida por la lluvía, una procesión atascada en los baches del camino. No había en ella el incendio popular, sino una especie de deshielo lento, inseguro, dificultoso".

  No se puede describir de una manera más bella, pero tampoco más dura el carácter del español.

  Si nos centramos en el argumento (tan genial como siempre, por cierto) nos encontramos de nuevo con Salvador Monsalud y Juan Bragas (o Pipaón). Este segundo personaje es quien realmente pasa a ser el protagonista puesto que es él quien tiene esa segunda casaca que da nombre a la novela. Podemos preguntarnos ¿a qué se refiere Galdós cuando habla de "La Segunda Casaca"? A lo largo de la novela nos responde el autor: Pipaón pasa de ser un absolutista cien por cien a ser un liberal "entregado" a la causa       -como diríamos hoy día cambió de chaqueta- porque es consciente de que el absolutismo está a punto de sufrir un duro golpe y por supuesto quiere estar al lado del bando vencedor del que pueda sacar provecho.
He de reconocer que el personaje "me cae de escándalo" más que nada por el sentido del humor que gasta a la hora de describir sus cambios de ideologías. Sin duda el gran Groucho Marx (del que soy un auténtico admirador) se tuvo que inspirar en el personaje de Pipaón cuando dijo: "Estos sin mis principios. Si no le gustan... tengo otros".

  En cuanto a Salvador aparece en la novela para pedir -mejor dicho, amenazar- a Pipaón que mueva todos sus contactos para que liberen a su madre que aún se encuentra en las cárceles de la Inquisición. Además se convierte en uno de los liberales que más se mueven para conseguir que triunfe el pronunciamiento; pero una vez que éste triunfa abandona la política de manera incomprensible.

  Otra magnífica novela de Galdós y van ya...

lunes, 14 de abril de 2014

MEMORIAS DE UN CORTESANO DE 1815. LOS EPISODIOS NACIONALES de Benito Pérez Galdós

  MEMORIAS DE UN CORTESANO DE 1815

  Segunda novela de la Segunda Serie de "Los Episodios Nacionales" en la que nos describe el ascenso del arribista Pipaón.
  Personajes: Juan de Pipaón, Ugarte, Fernando VII.

  FICHA:

  Editorial:   Destino

  Formato:   Tapa Dura
  Año:          2008
  Páginas:     105
  Precio:       30 euros

  Numerosas referencias históricas encontraremos durante la lectura de esta fantástica novela de Pérez Galdós, aliñado todo con un gran sentido del humor que permite al lector no solo aprender de nuestra historia sino que además hacerlo con placer.
  Fernando VII "el Deseado" está en nuestro país y empieza pronto a gobernar como un déspota. Galdós con ese rigor histórico que le caracteriza inicia la novela describiéndonos uno de los momentos más importantes de nuestra historia: El Manifiesto de los Persas. Este manifiesto defendía la vuelta al absolutismo y la abolición de las reformas llevadas a cabo por las Cortes de Cádiz. En este manifiesto los absolutistas describen la situación caótica que vive el país tras la finalización de la Guerra de Independencia no por la destrucción y muerte que ésta acarreó al país sino por el cambio de régimen político que se produjo pasándose del absolutismo al liberalismo. Entre otras cosas piden a Fernando VII que convoque nuevas Cortes siguiendo el modelo del Antiguo Régimen, es decir, que se reunieran por estamentos y que anule la Constitución de 1812. Este Fernando VII es considerado como uno de los peores reyes que hemos tenido en la historia porque entre otros motivos nunca mantuvo su palabra; de esta manera promete a los liberales jurar la Constitución de 1812 y volver a Madrid tras el Tratado de Valençay pero no cumple; más tarde jura la Constitución tras el Pronunciamiento de Riego (en 1820) e inmediatamente lsolicita ayuda a la Santa Alianza que envía a nuestro país a "Los Cien Mil Hijos de San Luis" para restituir el absolutismo.
  Si este Manifiesto es importante lo es porque muesta a Fernando VII el fuerte apoyo que tiene de los sectores absolutistas y del ejército lo que lo animará a dar el paso adelante.

  Si siguiéramos analizando los distintos aspectos históricos que nos describe Galdós nos encontraríamos con referencias al Congreso de Viena o a la nueva legislación que quieren implantar los absolutistas españoles.
  Por otro lado Galdós nos muestra su afinado sentido del humor e ironía a la hora de describirnos la sencillez con la que el protagonista asume su condición de arribista, por ello no duda en cambiar de nombre pasando de Juan Bragas a Juan de Pipaón. En muchos momentos nuestro protagonista nos recuerda más a un pícaro del siglo XVII que a un cortesano del siglo XIX sobre todo por el humor edel que se vale para explicar su ascenso; además como todo buen pícaro necesita un amo, o en este caso un protector y por ello se cobijará bajo el manto de entre otros don Buenaventura, Ugarte u Ostolaza. Y no solo nos recuerda a Lazarillo de Tormes o a Don Pablos de Quevedo; hay fragmentos de la novela que inevitablemente nos recuerdan al conceptista Quevedo como por ejemplo aquel en el que describe a Fernando VII, ¿quién al leer este párrafo no recuerda inmediatamente el famoso "érase un hombre a una nariz pegado"?:

  "Su nariz era desaforadamente grande, corva y caida: una especie de voluptuosidad, una crápula de nariz. La carne, superabundante, había crecido representando con fértil desarrollo su preponderancia en aquella naturaleza".
  
  Como podemos apreciar en la novela nos encontramos con referencias históricas, humor, requiebros a nuestra literatura del siglo de oro, y por supuesto mucha crítica. En resumidas cuentas Galdós nos regala otra verdadera obra de arte.
 

Recomendación de la semana

EL CORONEL CHABERT de Balzac