lunes, 17 de marzo de 2014

BROOKLYN de Colm Tóibín


   BROOKLYN

   Escrita por Colm Tóibín en 2009, "Brooklyn" es la historia de (en palabras del propio autor) "lo que pasa cuando un emigrante es extranjero en sus dos países, e incluso de si mismo..."
   Personajes:  Eilis, Rose, Padre Flood, Señora Kehoe, Tony, Jim Farrel


  FICHA:


  Editorial:    Lumen
  Formato:    Tapa Blanda
  Año:           2010
  Páginas:     256
  Precio:       18,90
  Traductor:  Ana Andrés Lleó 

  Nos encontramos ante una novela que trata de una manera excelente los sentimientos de las personas cuando emigran a un país en el que todo les resulta desconocido.
  En este caso tal y como dijo el autor en una entrevista concedida al periódico "El País" :

  "Brooklyn trata del encuentro de una joven irlandesa en un nuevo mundo, especialmente con el amor... Y de lo que pasa cuando u inmigrante es un extranjero en sus dos países, e incluso de sí mismo..."

  La novela nos narra un par de años de la vida de Eilis, una joven irlandesa que vivía en los años 50 en un pequeño pueblo sin más ambiciones que vivir en casa de su madre, con su hermana y conseguir algún trabajo que no la hiciera moverse de la localidad.
  Lo que realmente me ha interesado de la novela es la visión que nos da el autor sobre las migraciones. En un primer momento asistimos por ejemplo a la llamada "emigración campo-ciudad". Los hermanos de Eilis tras la muerte de su padre y ante la imposibilidad de encontrar trabajo en su pueblo tienen que marchar hacia Inglaterra donde Tóibín nos muestras lo mal vistos que están los irlandeses (y todo en poquísimas líneas: insultos a los trabajadores irlandeses, menosprecios...) pero aún así la necesidad les hace quedarse allí.

  Por otro lado tenemos la emigración exterior; en este caso es Eilis la protagonista. Los sentimientos que se desencadenan en la protagonista ante la inminente marcha a Nueva York, la travesía por el Atlántico... son momentos interesantísimos de la novela. Cuando Eilis embarca asistimos a la diferencia de clases entre pasajeros y en las dificultades que entraña el viaje (náuseas, vómitos, mareos... y egoísmo). En referencia a lo anteriormente dicho recordar el momento en el que Eilis necesita entrar en el aseo que comparte  con el otro camarote y no puede hacerlo porque los inquilino de ése han bloqueado la puerta sabedores de que en breve lo necesitarán como consecuencia de las náuseas producidas por el fuerte oleaje.
  Es decir la emigración no es solo un hecho duro desde el punto de vista emocional sino que también lo es desde un punto de vista físico, que a corto plazo es el que más mella hace en el ser humano..
  Ya en Nueva York Eilis se instala en un barrio de irlandeses por lo que no se sentirá tan expuesta al mundo exterior como lo estaría en cualquier otro barrio. En este momento de la narración es cuando Tóibín nos muestra las diferencias entre las distintas nacionalidades de emigrantes, parece que cada nacionalidad no desea relacionarse con otra distinta por lo que viven en barrios apartados en los que incluso los sacerdotes y párrocos pertenecen a la misma comunidad.

  Encontramos además el racismo existente. No son solo los neoyorkinos quienes no quieren tener contacto con la comunidad negra sino que los propios emigrantes ven denigrante el compartir recintos de manera que en una pirámide social los negros ocuparían el escalón más bajo, los emigrantes el inmediatamente superior y los estadounidenses el superior.

  Por una serie de circunstancias Eilis tiene que volver a Irlanda y una vez allí se sentirá extraña; es decir tal y como dice el autor Eilis es extranjera en Brooklyn pero también se siente así cuando vuelve a pasar unos días a Irlanda. Es el eterno problema de los emigrantes no se sienten cómodos porque se sienten rechazados en su antiguo y en su nuevo hogar.

  Dejando a un lado el problema de la emigración y centrándonos en la protagonista indicar que ella nunca parece ser dueña de sus actos. Su corazón y su cabeza le pide una cosa pero siempre circunstancias ajenas a ella acaban obligándola a actuar de otra manera. De esta manera marcha a Brooklyn sin desearlo y si lo hace es ante la casi imposición de su madre, su hermana Rose y del padre Flood (que es uno de los párrocos irlandeses de Brooklyn). Es decir un paso tan importante para su vida lo da sin ni siquiera desearlo, pero es que al final de la novela le sucede lo mismo; se ve impulsada a volver a Brooklyn aunque realmente ella no lo quiere. Los motivos no se los cuento, mejor lo leen y lo disfrutan