lunes, 20 de enero de 2014

BOTCHAN de Natsume Soseki

  BOTCHAN

  Novela publicada en 1906 en una revista fue escrita por el escritor japonés Natsume Soseki (1867-1916) justo cuando se estaba produciendo en Japón la "Revolución Meiji".

  Personajes: Botchan, "Puercoespín", "Camisarroja", Kiyo, "Calabaza", "Mapache" y "el Bufón".

  FICHA:

  Editorial:   Impedimenta
  Formato:   Tapa Blanda
  Año:          2008
  Páginas:    240
  Precio:      19 euros
  Traductor: José Pazó Espinosa
  Quien crea que con "Botchan" se va a encontrar con una novela llena de sensualidad, belleza, lírica... en resumen escrita a la manera tradicional del Japón se llevará una gran decepción, porque Soseki podríamos decir que es el primer escritor de la revolución Meiji. Básicamente esta revolución defendía la occidentalización de Japón importando todos los adelantos de la Revolución Industrial a su estado; para ello envía a sus mejores jóvenes a estudiar a Europa que se empaparán de lo mejor de cada país para llevarlo después a Japón. De esta manera de Alemania importarán la organización de su ejército; de Francia el Código Penal y de Gran Bretaña el sistema Parlamentario. Por supuesto que culturalmente también asimilan características de los movimientos que están en boga en el momento como por ejemplo el naturalismo o el realismo. En este contexto tenemos que situar a Soseki. Éste gracias a una beca del gobierno japonés marchará en 1900 a Londres donde estudiará la literatura inglesa de primera mano durante dos años.
  Es evidente que la cultura inglesa influyó definitivamente en la obra de Soseki. En cuanto a Botchan (escrita tres años después de su vuelta de Londres) me gustaría hacer alguna puntualización. Algunos críticos ven influencias de Huckelberry Finn en la novela. En mi opinión éstas solo se aprecian en el primer capítulo cuando Botchan nos narra su infancia (por las continuas travesuras que cometía); al resto no le veo tanto parecido (puesto que Botchan ya es una persona adulta, mientras que Huckelberry seguía siendo un niño)
  Por otra parte se leen en diversos blogs de lectura los parecidos existentes entre Holden Caulfield (protagonista de "El Guardián entre el centeno") y Botchan; para mi hay un par de características que distancian enormemente a Holden de Botchan. La primera es el carácter "sexual" que tiene Holden y que por ninguna parte aparece en Botchan; el segundo la rebeldía que muestra a lo largo de la novela de Salinger, Holden, algo que en ningún momento se atisba en Botchan.
  Dicho esto aparecen varias similitudes: por ejemplo tanto Botchan como Holden poseen la capacidad  de encontrar los defectos del resto de personajes; otra similitud es la mala relación que tienen ambos personajes con sus padre pero mientras que Holden sufre por ello, Botchan "pasa olímpicamente" de esa actitud; y una última similitud es que Botchan se ve superior a los provincianos con los que convive por ser de la capital; mientras que Holden al pertenecer a la clase alta norteamericana mira al resto de personajes con esos aires de superioridad.

  En cuanto a la novela podríamos estructurarla en dos partes diferenciadas: La primera tiene una acción trepidante, entretenida y divertida. Ella abarcaría desde la infancia de Botchan hasta la salida en barca con "el Bufón" (típico pelota del jefe) y "Camisarroja" (jefe de estudios).
  La segunda parte parece más  inconexa; el humor es sustituido por la intriga por conocer quien instiga a los alumnos de Botchan a gastarle bromas, y en descubrir quién de los profesores del centro es el hipócrita que dice una cosa y actúa de otra manera.
  El desenlace de la novela  parece que está terminado deprisa y corriendo. La impresión que da es que la revista donde se publicó puso una fecha límite para la entrega de la novela y Soseki tuvo que acabarla de cualquier manera para cumplir el plazo porque de otra manera no se entiende que una novela que era magnífica en la primera parte decaiga de tal forma en la segunda.

  Aún así la primera parte me parece tan interesante que recomiendo la lectura de una novela que no olvidemos fue una de  las pioneras del Japón Meiji.