viernes, 14 de febrero de 2014

JUAN MARTÍN "EL EMPECINADO". Los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós.

JUAN MARTÍN "EL EMPECINADO"

  Escrita por Galdós en diciembre de 1874, nos encontramos ante la novena entrega de la primera serie de Los Episodios Nacionales. En ésta nos el escritor canario nos narra las peripecias de Gabriel en el ejército del guerrillero "El Empecinado".

  Personajes: Gabriel, monsén Antón, Vicente Sardina, "El Empecinado", Amaranta, Santorcaz.

  FICHA:

  Editorial:     Destino

  Formato:     Tapa dura
  Año:            2005
  Páginas:       124
  Precio:         30 euros

  Con esta novela volvemos a la Guerra que enfrentaba a españoles y franceses tras el paréntesis que supuso la novela anterior "Cádiz".  Prácticamente toda la historia transcurre por tierras alcarreñas (Guadalajara), y en ella nos narra Galdós la forma de vida que tienen los guerrilleros porque en esta ocasión el objetivo principal es mostrarnos como hacían los españoles las llamadas guerras de guerrillas. De esta manera nos muestra como en muchas ocasiones los guerrilleros tenían que dormir al raso o al menos intentarlo porque lo mismo tenían que huir a mitad de la noche ante la posibilidad de que los franceses estuviesen tras su pista. Por ello algunos protagonistas de la novela informan a Gabriel de que pueden estar sin dormir un par de días, y que aprovechan cuando van montados a caballo para dar una pequeña "cabezadita".
  La manera que tienen de obtener alimentos no se diferenciaba en nada de la de los franceses, en muchas ocasiones eran las pequeñas aldeas quienes ofrecían libremente sus alimentos a los guerrilleros pero cuando esto no sucedía entonces saqueaban la población de manera que en ocasiones algún pueblo o aldea era saqueado dos veces en menos de 24 horas. Esto nos muestra que realmente quien sufría las consecuencias de la guerra era la población civil que prácticamente moría de hambre.

  Tras explicarnos los modos de vida de los guerrilleros, Galdós entra en faena y nos muestra los "egos" que se enfrentaban en pos de la fama o el dinero. Juan Martín "El Empecinado" era el auténtico líder de esta partida pero bajo sus órdenes hay dos personas que por distintos motivos no quieren estar bajo el liderazgo del vallisoletano.
  Por un lado tenemos al "Manco" que abandona la partida de "El Empecinado" por dinero aunque para ellos se tenga que pasar al bando francés. Este "Manco" parecía en un primer momento que iba a ser un personaje importante dentro de la novela, pero desde el momento en el que traiciona a Juan Martín no sabemos nada más de él.
  Por otro lado tenemos a monsén Antón al que llaman también Trijueque. Este era un cura rural que abandona la parroquia para unirse a la partida de Juan Martín; tiene la virtud de acertar siempre el lugar en el que se encuentran los franceses por lo que se hace imprescindible en la partida. El problema es que cree ser el mayor estratega de la Guerra y por ello no acepta estar bajo las órdenes de Juan Martín. La envidia lo ciega y finalmente deserta al bando francés. Su final es muy acorde a su comportamient. Trijueque traiciona a su líder del mismo modo que Judás traicionó a Jesús; su final será el mismo.
  Realmente Trijueque parece el auténtico protagonista de la novela.

  Juan Martín transmite los buenos valores: valor, condescendencia, honor, gallardía, sentido de la justicia... Todo ello puede llegar a costarle la vida, pero finalmente triunfa frente a sus adversarios. Luego tenemos momentos cómicos en el que el general es el protagonista auténtico como aquel en el que dicta a un escribano una carta que debe ser dirigida a un cargo superior y en el que las faltas de ortografía son constante (y no porque las cometa el escribano sino porque Juan Martín le dice a éste como debe escribir esas palabras). Esto lo que nos muestra es algo que hasta ese momento era impensable en España: una persona casi analfabeta podía alcanzar el grado de general del ejército español, cuando con anterioridad estos puestos estaban reservados a los grandes nobles de la Corte española. Y es que con la Guerra de Independencia los ascensos militares se consiguen por los méritos más que por la posición social.

  En cuanto a la historia entre Gabriel e Inesilla, solo comentar que aparece de nuevo Santorcaz (padre de Inés) para intentar secuestrarla de los brazos de Amaranta (su madre). Gabriel por su puesto hará todo lo que esté en sus manos para evitarlo.

  En otro orden de cosas me gustaría hacer una breve mención a la personalidad de Amaranta. En libros anteriores Galdós nos da pista sobre la auténtica personalidad de ésta, sobre todo cuando nos dice que fue modelo de Goya y apareció desnuda en una obra suya (clara alusión a la duquesa de Alba) pero en esta novela nos indica que Amaranta es la señora del castillo de Cifuentes y resulta que por aquellos años quien en realidad era señora del castillo era doña María Luisa de Silva y González de Castejón, condesa de Cifuentes y de Rivera; marquesa de Albaserrada, Alconchel, Gramosa, y Lanzarote. ¿Es entonces Amaranta una mezcla de la duquesa de Alba y la condesa de Cifuentes? Parece efectivamente que Galdós se inspiró en ambas para crear este personaje puesto que por el año 1811, la condesa de Cifuentes tenía 45 años (tal y como dice en la novela Benito Pérez) y la duquesa de Alba llevaba muerta 9 años.

  Y por último un apunte: a lo largo de todas las novelas de esta primera serie Galdós demuestra algo de antisemitismo tan en boga por aquellos años y es que siempre que se insulta a alguien aparece el término judío u otros términos despectivos que hacen referencia a esta cultura. Realmente me parece curioso que en pocas biografías se haga referencia a esta falta de Galdós.

  Nos acercamos a la última novela de la serie: "La Batalla de Arapiles"  veremos que aventuras nos depara.