lunes, 8 de septiembre de 2014

MASON Y DIXON de Thomas Pynchon


  Mason y Dixon

  Thomas Pynchon inició su redacción en 1975 y fue publicada en 1997 tras una ardua y laboriosa fase de investigación y documentación.

  Personajes: Mason y Dixon.

  FICHA:

  Editorial:   Tusquets
  Formato:    Tapa Blanda
  Año:           2012
  Páginas:      960
  Precio:        12,95 euros
  Traductor:   Jordi Fibla

  El esfuerzo que debió llevar a cabo Thomas Pynchon para realizar esta magna novela tuvo que ser colosal lo que no significa que ese esfuerzo se viera recompensado en una gran novela (al menos para el gusto de este lector). El hecho de que sean 960 páginas no es el que "tira hacia atrás" a quien escribe este pequeño artículo, es más el hecho de lo inconexo que parece el argumento. Pynchon va de un lugar a otro como si de una rayuela se tratara pero con la complicación de que el lector en ningún momento acierta a predecir por donde marchará la novela a continuación.

  El argumento desde luego es muy bueno:  Mason y Dixon están preparados para embarcarse rumbo a Ciudad del Cabo (Sudáfrica) -estamos en la primera parte de la novela- donde se desarrollará la mayor parte de la acción. Hay momentos magistrales como aquel en el que sin saber a cuento de qué
 aparece un perro hablador  al que unos marineros quieren secuestrar para llevarlo a oriente y mostrarlo ante los indígenas para vivir como dioses... El perro sabio hablador se salva amenazándolos con morderlos pues tiene la rabia. ¿Tiene esto algo que ver con el argumento principal? Está claro que no, pero el lector agradece estos momentos que sirven para liberar un poco la mente después de párrafos excesivamente densos.

El argumento sigue un claro ascenso tanto en lo argumental como en lo formal desde el momento en el  que nuestros protagonistas pisan Ciudad del Cabo. Una ciudad controlada por la Compañia de las Indias Orientales holandesa -la VOC- donde las mujeres se abalanzan sobre Mason -me refiero a las holandesas-.
  Lo más curioso es la descripción que hace Pynchon del hecho en el que las dueñas holandesas obligan a sus esclavas negras a acostarse con los blancos para que se queden embarazadas y de ese modo tener un hijo mestizo que aumentará su valor cuanto más blanco sea...

  Ya desde el inicio la novela nos muestra la titánica labor de documentación que ha debido realizar Pynchon para engarzar una novela de este calibre (referencias a la VOC, a la situación social en las colonias holandesas y portuguesas, introducción de personajes históricos (no solo nuestros dos protagonistas, sino también un sin fin de políticos, astrónomos, inventores, científicos... aparecen a lo largo de la novela).

La intensidad comienza a decaer en el momento en el que Mason y Dixon  se embarcan rumbo a la isla de Santa Elena donde muchos eruditos ubicaban el Paraíso Terrenal descrito en el Génesis bíblico. Allí todo es bastante aburrido hasta que Dixon vuelve a Ciudad de El Cabo donde se encuentra con Cornelius -su anterior anfitrión y cuya esposa e hijas habían flirteado con Mason- mientras que su compañero se queda en Santa Elena conversando con el reverendo Nevil Maskelyne -otro personaje histórico-.

  Más adelante aparece otro personaje histórico muy curioso me refiero a Robert Jenkins (famoso por ser quien propició el enfrentamiento entre Gran Bretaña y España en 1739, en la llamada "Guerra del asiento" causada por: 
  desde 1713 y el Tratado de Utrech Inglaterra obtuvo el llamado "navío de permiso" que le permitía comerciar con la América española poniendo fin al monopolio colonial español. Existían algunas excepciones que fue a lo que se agarró el gobierno inglés para intentar en 1739 sacar aún más provecho de la debilidad española). 

  Finalizada la misión en Santa Elena vuelven a Londres aprovechando Pynchon para describirnos la vida de nuestros protagonistas una vez que se separan, salpicadas siempre de anécdotas curiosas como por ejemplo aquella en la que hace acto de aparición un hombre lobo, o aquel otro momento en el que nos describe la realización de la primera pizza en Inglaterra.

Un año y medio después Mason y Dixon tienen una nueva misión que cumplir, en esta ocasión se trata de marchar a las colonias británicas en América para trazar una línea que separe dos colonias (Maryland y Pensilvania). Allí en las colonias británicas en América se encontraran con personajes tan importantes como George Washington o Benjamin Franklin (este último caracterizado como un loco inventor) y con numerosas sectas religiosas como la de los cuáqueros, presbiterianos y un largo etc.
  Además Pynchon aprovecha para atizar al hombre blanco (ya lo hizo en la primera parte de la novela cuando los holandeses maltrataban a los esclavos negros) tachándolo de salvajes ante los indígenas.

  Esta segunda parte (que se inicia con la llegada de los protagonistas a las colonias en América) se centra mucho en las relaciones entre los dos protagonistas, no en balde son muchos los años que pasan juntos lo que lleva a que la relación entre ambos se deteriore por momentos, siendo su punto culminante la confrontación violenta que se produce entre ellos. Este hecho los hace meditar y deciden darse un respiro y marchan a Lancaster, lugar en el que se produjo una matanza de indios. Allí se  horrorizan de lo sufrido por éstos tras ver el lugar de los sucesos -aún manchados con sangre-.

  Pynchon sigue desvariando por momentos así tenemos por ejemplo la descripción que hace de la vuelta de Mason y Dixon  a su posada durante una gran ventisca de nieve que los deja atrapados allí junto a otros huéspedes. Y aquí es donde un chef francés describe su vida que está unida a una pata mecánica (al decir pata me refiero a la hembra del pato)  que habla y tiene vida y que merced a la velocidad a la que vuela se convierte en invisible!!
Y el tío se queda tan pancho (por momentos crees que lees una novela histórica y de repente el autor te da un estacazo que te deja sin sentido) eso si, lo relata con tal maestría que el lector -siempre aturdido- no puede dejar de admirar tal "insolencia".
Finalmente vuelven a separarse Mason y Dixon dirigiéndose el primero hacia el norte y el segundo hacia el sur.

  Del resto de la novela solo destacar otros tres momentos memorables: el primero aquel en el que Pynchon nos describe  los motivos por los que las chaquetas se abotonan por delante y no por detrás.     Por lo visto las chaquetas comenzaron llevándola los nobles y ricos adinerados que tenían criados -o esclavos- que lo vestían, de manera que era muy arriesgado darles la espalda para que cerraran los botones ideándose por ello una botonadura frontal que hace que el pecho -que necesita estar más abrigada que la espalda- esté menos protegido contra el frío. 
  Esta anécdota vuelve a mostrarnos el arduo trabajo del autor en documentar cualquier hecho por nimia que sea su importancia.

  Un segundo momento interesante es aquel en el que nos describe a las llamadas "Viudas de Cristo" una suerte de prostitutas dirigidas por los jesuitas  y cuyo fin último es dar placer a la población china que vive en Norteamérica (escasa por cierto). Esto evidentemente es un hecho ficticio pero lo narra de tal manera y entre tanto hecho histórico que hace que el lector llegue a dudar de lo que realmente es ficticio y lo que no.

  El tercer momento importante lo tenemos en el epílogo. Evidentemente Pynchon en ningún momento trata de emocionar al lector de manera que cuando narra la muerte de los protagonistas no aparece por ningún lado la emotividad del momento descrito.


  Releyendo todo lo que acabo de escribir puede parecer que se trata de una obra genial, aunque en mi mente sigue quedando el regusto de que podría haber sido mucho mejor y que peca de repetitividad. Una pena,

  Y para terminar aclarar la importancia que tuvieron tanto Mason y Dixon en la historia de los EEUU. La línea que estos dos personajes levantaron sirvió para posteriormente delimitar a los estados abolicionistas (estaban contra la esclavitud) con Pensilvania a la cabeza; de los esclavistas. Es decir, es la línea que simbólicamente dividió a los estados del norte de los estados del sur en la Guerra de Secesión de los EEUU.

  Aquí os dejo un homenaje del gran Mark Knopfler a Mason y Dixon en su canción "Sailing to Philadelphia"

Soy Jeremiah Dixon
soy un "Geordie boy"
una copa de vino con usted, señor
y con las señoritas me divertiré.
Todo Durham y Northumberland
están al alcance de mi mano.
Está en mi destino
dejar mi marca sobre la tierra...

Él me llama Charlie Mason
soy un astrónomo.
Parece ser que he nacido
para cartografiar el cielo nocturno.
Estaba destinado a ser panadero
pero tenía otros sueños en mente.
Este hijo de panadero venido del oeste
formará parte de la sociedad real...

Navegamos hacia Philadelphia
un mundo lejos del oscuro Tyne.
Navegando hacia Philadelphia
para dibujar la linea,
la linea Mason-Dixon.

Eres un buen topógrafo, Dixon
pero te juro que me harás enloquecer.
El Oeste acabará con nosotros,
tú crédulo "Geordie"
hablas de libertad,
cómo puede ser América libre.
Un "Geordie" y un hijo de panadero
en los bosques de los Iroqueses.

Levanta la cabeza, Mason
observa América que reposa allí.
La marea de la mañana ha subido,
los cabos de Delaware.
Acércate y siente el sol,
comienza una nueva mañana.
Otro día aclarará
por qué tus estrellas nos han guiado hasta aquí...

Navegamos hacia Philadelphia
un mundo lejos del oscuro Tyne.
Navegando hacia Philadelphia
para dibujar la linea,
la linea Mason-Dixon.


MarkKnopfler.mp3