sábado, 16 de noviembre de 2013

GUERRA Y PAZ de Lev Tolstói

  GUERRA Y PAZ

  Escrita por Lev Tolstói (1828-1910) fue publicada en 1869 aunque anteriormente aparecieron las dos primeras partes publicadas en la revista El Mensajero Ruso, y después fueron editadas bajo el título Año 1805.
  Tolstói hizo varios borradores de la novela hasta que editó la definitiva; a alguna la mutiló para convertirla en una especie de libro de bolsillo -en ellas no aparecían las teorías sobre la historia, la sociedad y el individuo-; en otras el final es totalmente distinto.

  Personajes: Andrei Bolkonsky, María, Pierre Bezújov, Elena, Natasha, Nikolai Rostov, Sonia, Dólojov, Denísov, Petia, Kutúzov, Napoleón.

 
  FICHA:
  Editorial:  Taller Mario Muchnik
  Formato:  Tapa Dura
  Año:          2008
  Páginas:   1855
  Precio:      41,90 euros

¿Qué es lo que nos ofrece Guerra y Paz para ser considerada una de las grandes novelas de la historia? La respuesta es compleja pero sencilla a la vez: posee acción, un lenguaje cuidado y sencillo, los personajes parecen reales, tanto que apreciamos a lo largo de la obra su evolución, nos emociona, nos instruye, nos hace pensar en conceptos que en nuestra cotidianidad nunca pensaríamos, nos divierte, nos entristece, en resumen nos hace sentir.
  Ya el propio Tolstói nos indica que Guerra y Paz:

  "No es una novela ni un poema y todavía menos una crónica histórica. Guerra y Paz es lo que el autor ha querido y podido expresar en la forma en que está expresado".
  
  Esta observación de Tolstói hay que tenerla muy en cuenta a la hora de afrontar la lectura de la obra, porque de otra manera nos decepcionaría. El motivo es evidente: en Guerra y Paz el escritor no solo nos describe las vivencias de las cuatro familias principales, a saber, los Rostov, Bolkonsky, Bezújov y Kuraguin; sino que además a través de los personajes teoriza sobre conceptos como la historia, la sociedad o el individuo como motor de la sociedad. Y claro estas teorías expresadas cuando se nos describe la batalla de Austerlitz, una fiesta en un gran salón de San Petesburgo, o en plena huida del pueblo moscovita de su ciudad nos puede parecer farragoso e incluso aburrido, es más, ¿quién no ha tenido la tentación alguna vez de saltarse esas tediosas páginas para retomar la historia que realmente nos interesaba? Yo sin ir más lejos lo he hecho en anteriores lecturas y claro la sensación que te dejaba al finalizar la obra era de "podría haber sido mejor". ¡Y claro que podía ser mejor! ¡Solo tenía que haber leído la novela tal y como la había escrito Tolstói para entender la obra plenamente!

  Por otro lado y siguiendo con el comentario de Lev a la hora de comenzar la lectura de esta maravillosa obra tenemos que elegir muy bien la edición que vamos a utilizar ¡Ay amigos! ¡Cuántas barbaridades se editan con tal de ganar dinero! Podemos encontrar ediciones que directamente "mutilan" aquellas partes que no le parecen interesantes al editor y así tenemos como máximo exponente a las ediciones llevada acabo por Juventud, que así como quien no quiere la cosa te deja una obra de 1800 páginas aproximadamente en unas 600 (aunque en otras ediciones llegan a las 800). Vamos que se ventilan dos tercios de la obra como el que va a tomarse un café al bar de la esquina. Después en esa editorial se quejarían de las críticas que se le hacían...

  Luego tenemos a otras editoriales que en su momento hicieron una traducción y pasan los años, las décadas y no revisan nada; de manera que nos encontramos con traducciones que desvirtúan por completo lo que el escritor ruso quería trasmitirnos, en este grupo podríamos incluir la edición de Planeta que fue traducida por Francisco José Alcántara y José Laín Entralgo.

  Otras editoriales directamente busca ganar dinero y para ello publica uno de los borradores que escribió Tolstói sin indicarlo en portada por lo que la sorpresa que se puede llevar el lector es enorme (sobre todo al final de la obra en la que Petia y Andrei no mueren) y la editorial que hace eso no es otra que Mondadori.

  Por último tenemos la edición de El Taller de Mario Muchnik o la de El Aleph (propiedad también de Mario). La traducción corrió a cargo de Lydia Kúper en 2003 y se ajusta de pleno a la obra realizada por Tolstói. Además en algunas de las ediciones tenemos la suerte de poder leer las ochenta o noventa páginas en las que Mario Muchnik nos cuenta cómo se produjo el proceso de editar Guerra y Paz.

  En cuanto a la novela (ya se que Tolstói no la consideraba como tal, pero que le vamos a hacer) hay que decir que ha recibido también muchas críticas, sobre todo desde la propia patria del autor. Así por ejemplo no gustaba demasiado la cantidad de ocasiones en las que se mezclaban el ruso con el francés. La respuesta por supuesto nos la da el propio autor. Los principales personajes de la novela pertenecen a la alta aristocracia rusa. A principios del s.XIX todo lo francés estaba de moda en Europa y por tanto estos condes, duques, príncipes y demás estaban habituados a utilizar la lengua de Moliére por lo que lo normal según Tolstói es que esos personajes también utilicen la lengua francesa para expresarse junto al ruso.
  Ahora bien ¿qué tienen que hacer las editoriales en su traducción? ¿traducir el francés también o dejarlo tal y como lo escribió Lev? La mayoría de editoriales optaron por traducir la obra, El Alpeh en cambio decidió que todas las oraciones escritas en francés quedaran impresas en esa misma lengua.
   Y ahora va mi opinión: en un principio me pareció muy engorroso (no tengo ni idea de francés) por lo que cada vez que aparecía algo en esa lengua tenía que ir al final del libro para entender su significado. Pero claro, si se hubiese traducido nos hubiéramos perdido matices que son imprescindibles para entender mejor la novela. Un ejemplo: al leer a los personajes rusos comunicarse en francés tenemos claro (nos lo haya dicho ya Tolstói  o no) que nos encontramos ante un personaje culto, de la alta aristocracia que posiblemente haya viajado ya a Francia (a París por lo general) y por lo tanto en nuestros esquemas mentales no tengamos la idea de que los rusos del siglo XIX vivían totalmente ajenos a lo que sucedía en el resto del continente. Si no leemos esas conversaciones en francés en nuestra mente parecerá formarse la idea de que los rusos eran mucho más cercanos a lo oriental que a lo europeo por lo que nos estaríamos alejando por completo de lo que realmente sucedía en ese periodo. De manera que estoy totalmente de acuerdo con la decisión tomada por Mario Muchnik de no traducir las oraciones que aparecen en francés. Es más aplaudo su decisión.

  Seguimos con las críticas que se han hecho a la obra: Tolstói describe perfectamente como vive la nobleza rusa pero apenas hace alguna alusión al modo de vida de los siervos. En este punto las críticas son totalmente acertadas y se echa de menos que un escritor que defiende valores como la bondad, la felicidad, el hermanamiento... pase de puntillas por un tema tan espinoso en la sociedad rusa del siglo XIX.
  No es hasta pasada la mitad de la novela cuando se hacen esas referencias a la situación de los siervos. Realmente son pocas páginas las que dedica a ello pero son a mi modo de ver las mejores de toda la obra. Estoy escribiendo sobre el momento en el que en Boguchárov los siervos se rebelan contra María -una vez muerte el principe Bolkonsky padre- y no la dejan salir de la propiedad. En esos momentos llega Nikolai Rostov y sin ayuda de soldados se impone. Los siervos se quitan sus gorros ante él, agachan las cabezas y cumplen las órdenes.
  Se echa en falta más momentos como estos en la novela. De todas formas Tolstói se defiende y nos dice que en la obra no aparecen:

  "...los horrores de la servidumbre de la gleba, las mujeres encerradas entre cuatro paredes, los latigazos a los hijos adultos, etc porque no creo que este carácter de la época que vive en nuestra imaginación se ajuste a la verdad y no he querido representarlo. En mis estudios de cartas, diarios y tradiciones no he hallado atrocidades ni violencias mayores que las que pueden encontrarse hoy o en cualquier otra época".

  La historia demostró cuan equivocado estaba Tolstói en sus consideraciones, aunque también tenemos que tener en cuenta que pertenecía a una familia aristócrata con mucho poder por lo que seguramente no iba a tirar piedras sobre su tejado...

  Otra crítica que le hicieron sus contemporáneos fue la escasa importancia que le daba en la obra a las grandes personalidades para marcar el devenir histórico. Y es que en esa época el positivismo histórico defendía justamente lo contrario, una persona podía ser quien guiara a la sociedad hasta otro punto en el devenir histórico. Además el positivismo explicaba la historia a través de las fechas de los grandes acontecimientos y de las hazañas de los grandes personajes; como vemos algo totalmente alejado a lo defendido por Tolstói y es que éste a lo largo de la novela no se cansa de indicarnos que Napoleón no fue tan gran general como se creía, ni los rusos establecieron la estrategia de "tierra quemada" de manera voluntaria sino que fueron una gran cantidad de causas las que provocaron los acontecimientos que después se desarrollaron.

  ¿Y el argumento? Como todos sabemos se centra en la descripción de la vida de cuatro familias rusas: los Bezújov, los Rostov, los Bolkonsky. y en menor medida los Kuraguin; las guerras napoleónicas son el espléndido telón de fondo que utiliza Tolstoi para mostrarnos las traiciones, los celos, los amores imposibles de estas familias.
  Pierre Bezújov es un personaje atormentado a lo largo de la novela. A través de él Tolstói nos adentra en el mundo de la masonería (algunos de los párrafos más profundos de la novela tratan sobre este tema). No tiene personalidad y prueba de ello es que contrae matrimonio con Elena por imposición -indirecta- del que será su suegro. Demasiado bonachón actúa en función de lo que le piden los demás.

  Andrei Bolkonsky es la antítesis de Pierre, tiene las ideas claras y sabe en todo momento lo que quiere. Estuvo casado con Lisa que muere en el parto, aunque realmente no se aprecia en ningún momento que Andrei tuviera unos esos sentimientos que en teoría debe tener un marido hacia su esposa. Prueba de ello es que estaba deseoso de ir a la guerra para alejarse Lisa.
  Todo lo contrario le ocurrirá respecto a su gran amor Natasha Rostov con la que estuvo prometido hasta que ella se enamora de Anatole (un caradura como su amigo Dólojov y que forman posiblemente los dos personajes más odiosos de la novela).
  La muerte de Andrei es uno de los puntos que varía Tolstói en alguno de sus borradores.. Por ejemplo en el que comentábamos anteriormente que fue editado por Mondadori  Andrei no moría).

  Natasha es un personaje inestable se enamora y desenamora como quien cambia de pareja de baile en el salón de Anna Pavlovna. Otro personaje que no me gusta nada y que posiblemente sea el que menos real sea de todos los que aparecen en la obra.
  Estuvo prometida con Andrei, lo dejó porque se enamoró de Anatole, ante la imposibilidad de fugarse con éste vive en la tristeza hasta que se encuentra de nuevo con un Andrei moribundo.Finalmente cuando muere Andrei acaba contrayendo matrimonio con Pierre.

  De Dólojov comenté anteriormente que es junto a Anatole el personaje más odioso, pero le da ese toque de maldad que le falta a la novela. Tiene ese punto que lo acerca más a ser un personaje de Dostoievski que del propio Tolstói.

  El último comentario trata sobre la religiosidad tal y como la trata Tolstói en Guerra y Paz y en el resto de sus obras. En todas existe un amor hacia el ser humano y a un dios supremo por encima de todo. El amor rebosa por los poros de cada uno de los personajes pero la cuestión es como lo utiliza el autor. Hay personajes que posee ese amor y lo proyectan sobre el prójimo -por ejemplo Pierre- y otros que lo utilizan como algo de lo que aprovecharse -por ejemplo Dólojov-. Al ser ese amor, fraternidad o como lo queramos llamar el auténtico trasfondo de la novela es evidente que siempre rodea a la novela un halo de bondad que haga que disfrutemos de la obra con una sonrisa aunque aparezcan escenas crueles como fusilamientos o traiciones.
  Y esto es justamente lo que lo diferencia del otro genio ruso Dostoievski puesto que éste en cambio llega al bien a través del sufrimiento, de la maldad del ser humano. Sufrimos con sus personajes y disfrutamos cuando estos consiguen el perdón por sus pecados.
  En definitiva dos maneras distintas de llegarnos al corazón.

  FILMOGRAFÍA:


  Cinta estrenada en 1956 dirigida por King Vidor y protagonizada por Audrey Hepburn, Henry Fonda, Mel Ferrer, Anita Ekberg.
  Obtuvo tres nominaciones a los premios Oscars.
  A pesar de ser una magnífica adaptación y contar con grandes estrellas del cine fracasó en las taquillas lo que no impide que también contemos a esta cinta como un clásico del cine.