domingo, 25 de agosto de 2013

LA BIBLIA. NÚMEROS Y DEUTERONOMIO. TERCERA PARTE


LA BIBLIA. NÚMEROS Y DEUTERONOMIO



       FICHA:

   EDITORIAL:     Alfredo Ortells
   AÑO:                 1988
   FORMATO:      Tapa dura, Piel
   PÁGINAS:         1451
   PRECIO:             255 euros

     









NÚMEROS

  Nos encontramos ante el cuarto libro del Pentateuco. Su nombre deriva de la cantidad de cifras que nos muestra el libro.
  El libro comienza con el encargo que Dios le hace a Moisés de que realice un censo en el que formarían parte los varones mayores de veinte años. Básicamente el censo tenía un carácter militar puesto que lo que pretendía era conocer el número de personas en edad de llevar armas para poder defenderse o atacar a un potencial enemigo. El número que nos da Moisés es el de seiscientos tres mil quinientos cincuenta varones mayores de veinte años, es decir, que la población del pueblo de Israel en esos momentos podría rondar los dos millones de personas. La tribu de Leví quedó exenta porque ellos serían encargados de proteger y cuidar el Tabernáculo.

  En este libro aparece por primera vez una ordalía. En este caso se trata de lo siguiente: Sí una mujer es acusada de adulterio sin pruebas se le debe dar de beber agua amarga. Si no le ocurre nada es porque es inocente y Dios está con ella, de lo contrario es que es culpable.
  A partir de estos momentos las ordalías se realizarán constantemente, basta recordar aquellas que se realizaron en Europa en los siglos XV y XVI en los procesos por brujería.

  Otro hecho importante que nos narra el libro es el momento en que Moisés envía a explorar la Tierra Prometida. El resultado es esperanzador, muy rica en alimentos; pero estos exploradores ven un inconveniente: la habita pueblos guerreros que fortifican sus ciudades. Ante esto el pueblo se rebela y olvida que Dios está con ellos. La mano derecha de Moisés, Josué, calma a los rebeldes.
  Finalmente los rebeldes se enfrentan a los amalacitas y cananeos desoyendo a Dios que les pide que no lo hagan porque no los ayudará por lo que son derrotados.
  Se narran mas revueltas que finalmente acaban con la muerte de catorce mil setecientos rebeldes. Lo que realmente sorprende es que a pesar de que los israelitas cuentan con el apoyo de Dios, llevan cuarenta años comiendo única y exclusivamente maná ¿una dieta un poco monótona,verdad?

  También es en este libro donde se establece el "diezmo" que después será tan importante para la Iglesia católica durante la Edad Media y el Antiguo Régimen. Lógicamente el diezmo será para los levitas que es la nueva casta sacerdotal del pueblo de Israel como ya comentamos con anterioridad:

  "Porque en orden a los hijos de Leví, les tengo yo dados todos los diezmos de Israel en lugar de posesiones por el ministerio con que me sirven en el Tabernáculo de la Alianza".

  Más tarde tras años deambulando por el desierto el Pueblo de Israel tiene que cruzar por Idumea (territorio controlado por los descendientes de Esaú, hermano de Jacob o Israel), pero los idumeos no le dan permiso para que crucen su territorio.
  Lo mismo ocurre con los amoneos, pero estos no se contentan con denegarle el permiso sino que además le plantan batalla en la que el Pueblo de Israel vence. Los mismo que a los amoneos le ocurrirá al rey de Basán.
  Por supuesto al igual que en el resto de libros del Pentateuco que hemos ido desgranando hasta el momento, el enemigo es pasado a cuchillo.

  A continuación aparecen una serie de profecías de Balaan que resultan curiosas por lo desconocidas que nos resultan a los legos en la Biblia. Así por ejemplo hace la siguiente profecía sobre el Mesías:

  "De Jacob nacerá una estrella y brotará de Israel una vara o cetro que herirá a los caudillos de Moab y destruirá a todos los hijos de Set"

  Es decir se nos presenta desde un primer momento a un Mesías guerrero, que acabará con sus principales enemigos, por esta razón los judíos no veían a Jesús como el Mesías que la Torah les había prometido.

  Encontramos además una profecía aún más curiosa puesto que la hace sobre los romanos:

  "Vendrá una gente en galeras desde Quitim, vencerá a los asirios, destruirá a los hebreos y al fin también ella perecerá".

  Tengamos en cuenta que Quitim es considerada por los estudiosos bíblicos como Italia, aunque para otros sería Chipre, o cualquier otro invasor.

  Más tarde algunos israelitas comienzan a adorar a otros dioses, de manera que os podéis imaginar lo que sucedió. Dios le pide a Moisés que acabe con los idólatras de manera que mueren otras veinticuatro mil persona. Después de tanta baja (por rebeliones y adoración a otros dioses) se realiza un nuevo censo en el que aparecen seiscientos un mil setecientas treinta varones mayores de veinte años. Es decir la población se ha mantenido a pesar de las numerosas bajas sufridas en los últimos años.

  Por último destacar que al final del libro aparece alguna ley que beneficia a las mujeres. Por ejemplo hay una que permite que las mujeres hereden si el padre no tiene un hijo varón:

  "Cuando un hombre murieses sin hijos, pasará la herencia a su hija, si no tuviese hija tendrá por herederos  a sus hermanos y si tampoco tuviera hermanos daréis la herencia a los hermanos de su padre".

  Finaliza el libro con el aviso que Dios le da a Moisés indicándole que no verá la Tierra Prometida y que Josué será su sucesor.

  Os dejo el mapa de las numerosas ciudades nombradas en el libro. Recordad que si pincháis sobre la ciudad os indicará el pasaje del libro en el que se le nombra.



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  DEUTERONOMIO  

  Nos encontramos ante el quinto y último libro del Pentateuco. En los primeros capítulos Moisés resume al pueblo de Israel las vicisitudes que han sufrido para llegar hasta la Tierra Prometida, de manera que les recuerda el paso por el desierto, los diez mandamientos, las rebeldías de Israel en el desierto, qué animales son puros y cuáles impuros, que deben pagar el diezmo a la tribu de Leví...

  También se realiza alguna profecía como aquella en la que se anuncia la llegada del Gran Profeta:

  "Tu señor Dios te suscitará un Profeta de tu nación y de entre tus hermanos como yo. A él oirás conforme se lo pediste al Señor Dios tuyo en Horeb".

  Como vemos empieza a hacerse hincapié en la llegada del Mesías aunque en esta ocasión no aparece con ningún atributo guerrero como con anterioridad.

  A continuación se vuelve a legislar. Por ejemplo aparecen unas Leyes de Guerra en el que se indica que oración tienen que rezar los israelitas antes de comenzar una batalla; que no deben matar a mujeres, niños animales, pero si pasar a cuchillo a todo varón; se contempla el reparto del botín de guerra...
  Parece que Moisés antes de morir quiere dejarlo todo bien atado en la Tierra.

  Finalmente Dios llama a Moisés y Josué al Tabernáculo y les dice que cuando Israel llegue a la Tierra Prometida pecará contra Dios. A continuación le pide a Moisés que suba al monte donde ha de morir para que pueda al menos contemplar la Tierra Prometida que el no pisará.

  Indicar por último que hay una cita en este libro que hizo pensar durante mucho tiempo que fue Moisés el autor del Deutetonomio:

  "Escribió pues Moisés esta ley y entregósela a los sacerdotes hijos de Leví, que llevaban el Arca del Testamento del Señor".

  Y para finalizar el mapa de las ciudades nombradas en el Deuteronomio:




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