lunes, 22 de julio de 2013

LA BIBLIA. SEGUNDA PARTE. ÉXODO Y LEVÍTICO


LA BIBLIA. ÉXODO Y LEVÍTICO



   FICHA:

   EDITORIAL:     Alfredo Ortells
   AÑO:                 1988
   FORMATO:      Tapa dura, Piel
   PÁGINAS:         1451
   PRECIO:             255 euros










 ÉXODO

   Podría iniciarse según la propia Biblia alrededor del 1450 a.C bajo el reinado del Faraón Tutmosis III o Amenofis II. En este libro se narra la salida de Egipto del pueblo de Israel (recordar que Dios sustituyó el nombre de Jacob por el de Israel, de ahí que a los descendientes de Jacob se les llame israelitas).
  El relato se inicia narrando como un faraón (del cual no se indica su nombre) al ver que los descendientes de Israel se multiplican decide esclavizarlos para evitar problemas futuros tales como rebeliones.
  Moisés es salvado en las aguas del río Nilo por una princesa egipcia puesto que el faraón había dispuesto que todos los hijos de israelitas fueran asesinados al nacer. Esto es un mito muy utilizado en las distintas culturas y civilizaciones que han poblado el planeta. Tenemos a un personaje principal al que dotamos de unos orígenes misteriosos y que es salvado a su vez por razones ininteligibles; estos hechos nos harán pensar que nos encontramos ante una persona elegida por Dios.
  Moisés es elegido por lo tanto por Dios para conducir a Israel hacia la libertad aunque para ello tenga que enfrentarse a numerosos problemas. El principal es que el faraón lógicamente no querrá dar la libertad a una numerosa mano de obra que es quien permite la construcción de sus numerosas obras arquitectónicas.
  Por ello Dios, a través de Moisés, enviará las diez plagas sobre Egipto, que fueron las siguientes:

1. La sangre (el río Nilo se convierte en sangre durante siete días seguidos).
2. Las ranas.
3. Los mosquitos.
4. Las moscas o tábanos.
5. La peste.
6. Úlceras.
7. Granizo.
8. Langostas.
9. Tinieblas.
10. Muerte de los primogénitos.

  Justo cuando se produce la última plaga, Dios instaura la fiesta de la Pascua y serán  los primogénitos de aquellas familias que celebren dicha celebración los que se salvarán.
  Ante esta última plaga el Faraón cede y se inicia el éxodo con cerca de seiscientos mil israelitas que atraviesan el desierto, pero el faraón recapacita e inicia su persecución. Ante esto Moisés realiza uno de los grandes milagros narrados en el Antiguo Testamento: la apertura del mar rojo.
  Algunos científicos nos dicen que el fenómeno pudo producirse por una fuerte ráfaga de viento que duró doce horas y permitió la apertura del mar en profundidades menores a los dos metros siendo este el puente por el que los israelitas pasaron..

  Una vez que los hijos de Israel cruzan el mar, las aguas vuelven a su lugar acabando con los egipcios que los perseguían; y se inicia la travesía por el desierto allí pasarán hambre y sed pero Dios les enviará el ansiado maná -codornices, endulzara las aguas de un lago y hará brotar agua de las piedras-.
  También habrá una batalla (ya vimos cómo en el Génesis se produjeron algunas que siempre acabaron con victorias del pueblo Elegido) que los enfrentará con los amalacitas. El pueblo de Israel vence gracias a que Moisés mantiene los brazos en alto; en el momento en que los baja la victoria parece que la van a conseguir los amalecitas, por ello Aaron y otro israelita ayudan a Moisés a tener los brazos en alto. La parte violenta es cuando se nos describe que una vez que Josué consigue la victoria pasa a cuchillo a los enemigos.

  A partir de estos momentos se llega a la Alianza entre Israel y Dios. Moisés sube al monte Sinaí y allí recibe los diez mandamientos junto a las menos conocidas Leyes Judiciales. En estas últimas se legisla sobre asesinatos y heridos, daños causados por animales, actos deshonestos, sodomía, zoofilia, idolatría...
  Y es en ese momento cuando se crea la llamada Ley del Talión:

  "Y en general se pagará ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe"

  En el Código de Hammurabi ya aparece la ley del Talión como podemos comprobar en los siguientes artículos:

  "Ley 196. Si un hombre libre vació el ojo de un hijo de hombre libre, se vaciará su ojo.
   Ley 197. Si quebró un hueso a un hombre se le quebrará su hueso.
   Ley 200. Si un hombre libre arrancó un diente a otro hombre libre, su igual, se le arrancará su diente".


  Como podemos comprobar Las leyes judiciales de Moisés toman como modelo las de Hammurabi, rey babilonio que las promulgó hacia el 1760 a.C.

  Finalmente aparece un nuevo momento violento. Los israelitas viendo que Moisés tarda demasiado en bajar del Sinaí (ya que subió para hablar con Dios en numerosas ocasiones) esculpen un becerro de oro. Moisés con la ayuda de los que lo siguen asesina a veintitrés mil idólatras por no cumplir con la alianza.

  Y de esta manera finaliza el libro del Éxodo (realmente finaliza con la descripción de la construcción del Tabernáculo). Como apreciamos se trata de un libro que trata de enaltecer a Moisés desde sus orígenes y mostrarnos la alianza que firma el pueblo de Israel con Dios. Interesante sobre todo por las similitudes con elementos de culturas afines muy anteriores a lo escrito en este libro.

  Aquí tenéis el mapa con las principales ciudades nombradas en el Éxodo:



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  EL LEVÍTICO

  Esta segunda parte de la Biblia la terminamos con este libro destinado a los sacerdotes escogidos de la tribu de Leví.
  En este libro básicamente se nos describe los sacrificios. Comienza indicando que los sacrificios a Dios deben ser realizados con animales, peces y frutas.
  También se describe cómo deben ser los sacrificios; cuando se realizan como acción de gracias y también la forma en la que deben realizarse los sacrificios que se realizan para expiar las culpas y los pecados.

  En otro orden de cosas indica Dios cuáles son los animales que deben comer los hijos de Israel y cuáles no. Curioso resulta que es en estos momentos cuando Dios prohíbe que coman cerdo:

  "... y el cerdo que teniendo hendida la uña no rumia. De las carnes de estos no comáis ni toquéis  sus cuerpos muertos porque son inmundos para vosotros".

  Desde estos momentos los judíos dejan de comer este animal, al igual que posteriormente harán los musulmanes.
  A continuación Dios le dice a Moisés como debe tratar ciertas enfermedades como por ejemplo la lepra, o algunas enfermedades sexuales.

  En cuanto a la sexualidad se prohíben relaciones con padres, madres, hermanos, hermanastros, tíos, yernos, nueras o cuñados. Tampoco se permiten relaciones sexuales con mujeres que estén mestruando, o la zoofilia. Quien incumpla con estas normas, será condenado a muerte.
  A esta pena también  se castigará a aquel que blasfeme.

  En resumen en este libro se completa todo lo que Dios dijo a Moisés en las Leyes Judiciales y en los Diez mandamientos.

  El mapa con las pocas ciudades nombradas en el Levítico:



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