viernes, 8 de julio de 2016

UN HOMBRE AL MARGEN de Alexandre Postel



  ¿Que sentirías si se te acusa de un delito tan duro como el de pedófilo y eres inocente? ¿Qué sentirías si todo el que te rodea te da de lado porque sospecha que pudiste abusar de sus pequeños?
   De eso trata "Un hombre al margen" una de las mejores novelas que leí el año pasado. Su autor, Alexandre Postel aprovecha su primera novela -con la que obtuvo el Premio Goncourt 2013-  para atizar a ese mundo de apariencias en el que vivimos y para mostrarnos como un individuo puede ser apartado de la sociedad si se comete un error judicial en su contra

  El protagonista -un profesor universitario- es detenido porque han encontrado material pedófilo en su ordenador. Este hecho contrasta con lo descrito en las primeras páginas de la novela en las que el protagonista se quejaba de los fallos que le ocasionaba su ordenador. ¿Quién le habrá tendido la trampa? ¿quizá esa alumna despechada por no haberle puesto una nota mejor en su trabajo?

  El ritmo de la novela en los primeros capítulos es alto, el lector en ningún momento puede dejar de leer. En mi caso devoraba página tras página; siempre quería más. Lo que consigue el autor es que no solo nos atraiga la trama si no que nos impresione el hecho de comprobar como un error judicial -y más tratándose de un caso de pedo-pornografía- puede cambiarnos la vida
   Te abandonan la familia, los amigos... llega un momento en el que el condenado llega a sacar su lado más oscuro ante la impotencia de lo que le sucede -como por ejemplo cuando está a punto de asesinar a su compañero de celda,un pedófilo - creando una atmósfera asfixiante.

  Por otro lado tiene frases que definen su novela, como esas en las que el protagonista dice que solo lee la Biblia porque nada tiene que ver con esas obras que solo ofrecen lo que el lector quiere que le ofrezcan; algo que me ha gustado porque esta novela no pertenece a ese grupo.


  Es cierto que hay momentos inverosímiles como cuando un exhibicionista -hermano del comisario de policía- se esconde en el jardín del protagonista -que ya es casualidad- y éste no informa a la policía del hecho. En agradecimiento el exhibicionista lo alerta días después de lo que los vecinos piensan del Damien North -protagonista- pero eso no resta interés a la obra.

  De lo que ocurre con la acusación no escribiré más para no desentrañar el argumento de la novela, pero podemos centrarnos en otros aspectos muy importantes dentro de la misma, como por ejemplo las relaciones familiares
  El protagonista da a entender que su abuelo-un héroe en la batalla de San Quintín durante la I GM- lo tocaba cuando era un niño ¿quizá ahora piensa que eso sucedió relacionándolo con lo que está sufriendo ahora?
  Y por otro lado las pésimas relaciones que mantiene con su hermano, que definitivamente se rompen cuando éste cree que pudo abusar de su hija -posiblemente es lo que más dolió a Damien-.

  Es decir, en cierto tipos de acusaciones incluso el apoyo familiar se diluye por lo que el problema del acusado se agudiza pues se encuentra completamente solo sin nadie quien te apoye.

  Postel además aprovecha para  atizar a la prensa sensacionalista, esa que ataca a todo y que en ningún momento defiende la presunción de inocencia y que en cuanto se demuestra que ha existido un error judicial aprovecha para atizar en este caso al sistema jurídico. Quizá no tenga mucho que ver pero me recuerda mucho a lo que sucede en España por ejemplo con la prensa deportiva que solivianta al personal creando rivalidades y que en cuanto sucede una tragedia mira hacia otro lado y echa la mierda a otro organismo sin asumir la cuota de responsabilidad que tiene en los sucesos.

  Una novela que nos hará pensar.

  Por cierto este año Nórdica ha editado la segunda novela de Postel : "La ascendencia". Promete y mucho.