lunes, 27 de marzo de 2017

EL HOMBRE EN EL CASTILLO de Philip K.Dick



  Los nazis han ganado la II Guerra Mundial junto a sus aliados. EEUU no intervino en la misma porque Roosvelt fue asesinado en 1933 y el presidente estadounidense que hay en 1939 es un aislacionista que no entra en el conflicto bélico; de manera que la Alemania nazi y Japón se reparten el mundo sin problemas. Europa para Alemania, Asia para Japón junto a Latinoamérica y EEUU que queda dividida en tres partes: la costa oeste para Japón, la costa este para Alemania y el centro que tiene cierta autonomía pero que está influenciada por las dos grande potencias.

  Bonito panorama el que nos presenta Philip Dick en "El Hombre en el Castillo". LA verdad es que cuando uno empieza a leerla se crea unas espectativas que el final del la novela acaba por destrozar, y es que la historia se va diluyendo a medida que avanzamos en la lectura.
  Si nos centramos en el argumento, la novela presenta cuatro hilos conductores:
1. Por un lado tenemos a Baynes un alemán que se hace pasar por sueco que viaja a la costa oeste americana para entrevistarse con un alto dirigente del Imperio del Sol Naciente. El motivo: informarle que desde Alemania se planea un ataque nuclear sobre Japón.

2. Childan se dedica al negocio de antigüedades donde es un reputado comerciante. Sin ser consciente de ello vende falsificaciones que solo unos pocos son capaces de reconocer.

  3. Frinck y McCarthy se dedican a realizar pequeñas obras de artesanía que intentan colocar en el mercado a pesar que los japoneses solo sienten admiración por las antigüedades.

 4. Juliana y Joe. La primera es la ex-mujer de Frinck, el segundo su amante, un tío que se hace pasar por italiano cuando en realidad es un alemán que tiene la misión de asesinar a Abdesen autor de "La Langosta se ha posado".

  Problemón: Estos cuatro hilos conductores apenas llegan a convergir en el final por lo que por momentos parece que estamos leyenda cuatro pequeñas historias que suceden en ese contexto pero que por lo demás no tienen mucho en común.

  Interesante resulta el recurso de introducir una  novela dentro de la novela. "La Langosta se ha posado" es una historia en la que se narra cómo los nazis y los japoneses han sido derrotados durante la II Guerra Mundial, y es por ello por lo que su publicación se prohíbe en los territorios dominados por los nazis.Y comento que resulta interesante porque lo que para los personajes es ficción, para el lector  es la auténtica realidad , y lo que para nosotros como lectores es ficción para los personajes es la pura realidad. ¿Nos está diciendo Dick que no se puede hablar de una verdadera realidad puesto que hay varias realidades paralelas? Vaya usted a saber, con lo que le gustaba a este hombre unas buenas anfetaminas...

  A pesar de lo raro de su final, recomiendo su lectura. Por cierto muy buena la edición de Minotauro y muy buen detalle el hecho que la publicaran junto a Fahrenheit 451 de Bradbury en un pack en la que te regalaban una camiseta.