martes, 5 de abril de 2016

EL PARAÍSO PERDIDO de John Milton y Pablo Auladell



  En esta ocasión vamos a escribir sobre una novela gráfica: la adaptación que ha realizado Pablo Auladell de la obra de John Milton "El Paraíso Perdido".
  Comencemos por recordar quien fue John Milton y el impacto que tuvo esta obra. Milton fue un poeta inglés que vivió en el siglo XVII (1608-1674) que tuvo la idea de escribir un poema narrativo que tratara sobre la caída en el pecado de Adán y Eva retrotrayéndose a la rebelión de Lucifer contra Dios.
  Lo que más atrae a los lectores -al menos a mi- es la descripción que hace Milton de Lucifer, pues éste se rebela contra Dios porque cree que todos los seres merecen la libertad aunque Dios se oponga a ello por lo que aparece como un defensor de la libertad frente a un personaje que antepone su poder a ello. Es famoso uno de los versos del poema en el que Satanás -Lucifer- declama: "Mejor reinar en el infierno que servir en el cielo".
  El caso es que Lucifer derrotado en la rebelión decide vengarse de Dios a través de la última creación de éste: el ser humano, al que tentará para que peque. Hasta aquí el argumento que adaptará Auladell. Lo verdaderamente interesante de esta nueva edición de Sexto Piso son las magníficas ilustraciones que realiza el alicantino que resultan ser una verdadera reinterpretación de este clásico universal. Utiliza muy pocos colores destacando las tonalidades oscuras y sobre todo el blanco marfil que nos recuerda a la estética renacentista; por otro lado se olvida de los clásicos estereotipos en los que Lucifer es representado con tridente, cola, garras y de color rojo, los ángeles como seres inocentes alados que nos recuerdan a los barrocos amorcillos o a un Dios barbudo vestido con melena blanca siguiendo la tradición clásica que representaba de igual modo a Zeus o Júpiter. De eso nada: Lucifer es representado como un ser humano poderoso físicamente tal y como lo encontramos por ejemplo en la portada de la edición; al igual que los ángeles -por ejemplo Miguel- o el propio Dios. Admiren algunas de estas imágenes tomadas de la página web del propio autor que podéis visitar aquí.



    A mi me ha gustado muchísimo y si además consigo entender la obra de Milton sin tener que leerme los 10.000 versos que la componen (reconozco que la lírica me gusta más bien poco) y disfrutando de unas ilustraciones tan buenas pues miel sobre hojuelas.