jueves, 16 de julio de 2015

SUMISIÓN de Michel Houellebecq



  Prometía la nueva novela de Houellebecq, esa que la editorial Anagrama aprovechando el atentado contra Charlie Hebdo en enero de 2015  decidió adelantar su publicación en España en varios meses por aquello del tirón comercial y todo eso, ¿y qué tiene que ver el atentado de Paris con esta novela? Mucho, pues el argumento se centra en el triunfo de un partido musulmán en las elecciones generales francesas con todo lo que ello conlleva: mujeres a trabajar en casita (y por lo tanto fin del paro, masculino se entiende),fin de esas minifaldas que hacen que a los machos se les vayan los ojos hacia los culos de las chicas, educación islámica de mejor calidad que la laica... oye y todo eso de un día para otro sin protestas ni nada de nada. Hoy sales a la calle y te encuentras a chicas por todos lados con cinturones que usan como si de faldas se trataran y al día siguiente velos por todos lados ¿y quién cojones se cree eso? Resulta más creíble la narración de "La Guerras de los Mundos" que lo que intenta meternos sin vaselina el señor Houellebecq.
  Quizá las doscientas ochentaytantas páginas que tiene el panfleto sirva para mostrarnos a grandes rasgos las ideas que trata de transmitirnos el autor y que son un poco controvertidas:

  1. El 90% de la delincuencia que sufre Francia es culpa de los musulmanes. ¿De qué manera nos lo muestra el autor? Pues indicando de manera machacona a lo largo de la novela que en cuanto el Partido Musulmán se haga con el poder acabará con la delincuencia, sobre todo en los suburbios parisienses donde se concentra la población musulmana.

  2. Indica de manera soterrada que en caso de duda  hay que votar al Frente Nacional de Marie Le Pen porque el PS y resto de partidos tradicionales se venden a quien sea con tal de agarrarse al sillón.

  Con estas dos ideas que subyacen en la novela ¿qué es lo que busca Houellebecq? Evidentemente polémica, la misma que ha perseguido a lo largo de su carrera. 
  Una pena que una novela que prometía mucho (el inocente lector al leer la contraportada en la librería imagina el cambio en la superestructura del estado francés que nos tiene que describir Houellebecq) acabe convirtiéndose en una novela decepcionante en la que el autor no logra sus objetivos de atraer al lector hasta la última página.